La Asociación de Industrias Farmacéuticas en Colombia (Asinfar) presentó una serie de propuestas dirigidas a la nueva ministra de Salud y Protección Social, Ana María Vesga, con el propósito de contribuir a la atención de los problemas que enfrenta el sistema de salud, especialmente en materia de acceso a medicamentos, abastecimiento y sostenibilidad financiera.

El gremio señaló que la llegada de la nueva funcionaria representa una oportunidad para fortalecer el diálogo institucional y avanzar en soluciones que contribuyan a mejorar el funcionamiento del sistema.
En ese sentido, manifestó su disposición a aportar la experiencia de los laboratorios afiliados en la construcción de una agenda orientada a garantizar que los medicamentos lleguen de manera oportuna, segura y efectiva a los pacientes.

Como parte de sus planteamientos, Asinfar identificó cinco prioridades que considera fundamentales para el nuevo Gobierno.
La primera consiste en garantizar el abastecimiento y la entrega efectiva de los medicamentos, al advertir que “el acceso no se asegura únicamente con normas, presupuestos o prescripciones: se materializa cuando el medicamento llega al paciente”.
La segunda propuesta está relacionada con recuperar el flujo de recursos del sistema de salud mediante reglas claras y oportunas para el pago a los diferentes actores de la cadena farmacéutica. Según el gremio, la sostenibilidad del sistema también depende de la estabilidad financiera de quienes investigan, producen, distribuyen y suministran medicamentos.
La tercera prioridad plantea fortalecer la capacidad productiva nacional, bajo el argumento de que la fabricación local constituye un elemento de seguridad sanitaria y una herramienta para responder ante eventuales desabastecimientos. Asinfar afirmó que las políticas sanitaria e industrial deben avanzar de manera articulada.
Asimismo, la organización propuso consolidar un Invima técnico, moderno y oportuno mediante procesos más eficientes, transformación digital, criterios regulatorios predecibles y una interlocución permanente con los sectores regulados.
Finalmente, pidió revisar la cadena de distribución y dispensación de medicamentos, al considerar que los márgenes de intermediación y otros costos distintos de la fabricación inciden en el valor final de los productos y generan una mayor presión sobre los recursos del sistema de salud.
En el comunicado, Asinfar también presentó cifras sobre la industria farmacéutica nacional. Indicó que durante 2025 el mercado alcanzó ventas cercanas a 32,47 billones de pesos y 1.337 millones de unidades comercializadas.

Además, destacó que Colombia cuenta con 97 plantas farmacéuticas certificadas, las cuales generan más de 60.800 empleos formales y produjeron alrededor de 792 millones de unidades, equivalentes al 60 % de los medicamentos comercializados en el país.
El gremio sostuvo que estas cifras reflejan la capacidad de la industria nacional para contribuir al abastecimiento de medicamentos, promover la competencia y reducir la dependencia de productos importados.
También recordó que, durante la pandemia, las empresas colombianas suministraron cerca del 80 % de los medicamentos requeridos, incluidos aquellos utilizados en unidades de cuidado intensivo.

