El debate sobre los tratamientos de afirmación de género en menores de edad volvió a tomar fuerza en Colombia. La discusión coincide con el proyecto de ley “Ley Laura, Niños No Experimento”, que busca establecer restricciones a estas intervenciones antes de los 18 años y con la polémica alrededor del documental Colombia: fábrica de niños trans.

La controversia aumentó después de que Samuel Adrián, director mexicano de la producción, fuera detenido el pasado 13 de septiembre en el aeropuerto El Dorado de Bogotá. La medida correspondió a una sanción de diez días de arresto por desacato a una orden judicial emitida por un juzgado de Cali y no a una investigación penal por la realización del documental.
La producción plantea cuestionamientos sobre los protocolos médicos y el consentimiento informado en tratamientos de afirmación de género en menores. Sus señalamientos, sin embargo, han sido controvertidos por médicos y organizaciones que trabajan con población trans en el país.
En medio de este escenario, el endocrinólogo Otmaro Belalcázar habló en El Debate de SEMANA sobre qué ocurre en el organismo cuando se utilizan bloqueadores de pubertad o terapias hormonales y qué debería tenerse en cuenta antes de tomar decisiones de este tipo.
¿Qué ocurre en el cuerpo de un menor?
Belalcázar explicó que uno de los tratamientos utilizados en determinados casos son los bloqueadores de pubertad, medicamentos que intervienen temporalmente en el proceso hormonal asociado al desarrollo puberal.
“Esto permite que podamos bloquear el desarrollo hormonal sexual”, explicó durante el programa.
Para el especialista, sin embargo, la decisión no debería recaer exclusivamente sobre una especialidad médica. Consideró fundamental que exista una valoración integral del menor y de su situación particular.
“El manejo de la disforia de género (…) debe ser manejado de una manera interdisciplinaria”, afirmó.
Según explicó, cuando se trata de menores, deberían participar la familia, profesionales de psicología y psiquiatría y especialistas en endocrinología.
¿Se pueden tomar decisiones antes de los 18 años?
Precisamente, uno de los puntos centrales de la discusión nacional está relacionado con la edad a partir de la cual deberían permitirse determinadas intervenciones.
Belalcázar sostuvo que, desde su perspectiva médica, la edad no debería analizarse de manera aislada y señaló que el acompañamiento especializado resulta fundamental.

“Si hay un manejo interdisciplinario, se pueden tomar decisiones desde antes de los 18 años”, manifestó.
Más adelante aclaró que se trataba de su posición y recalcó que cualquier determinación médica debe estar respaldada por conocimiento científico.
“La evidencia científica es lo que establece qué se puede y qué no se puede hacer”, aseguró.
El endocrinólogo pediátrico Mario Angulo, quien aparece mencionado en la controversia alrededor del documental, también ha explicado públicamente que los bloqueadores de pubertad son evaluados por equipos multidisciplinarios y que la atención a menores no contempla procedimientos quirúrgicos de reasignación de sexo.
El caso que abrió interrogantes en el documental
Durante El Debate de SEMANA también fue mencionado el caso de Laura, presentado en Colombia: fábrica de niños trans. De acuerdo con el relato incluido en la producción, la joven inició un proceso médico durante su adolescencia y posteriormente manifestó arrepentimiento frente a algunas de las decisiones tomadas.
Al ser consultado sobre este tipo de situaciones, Belalcázar insistió en la importancia de una evaluación clínica cuidadosa y del acompañamiento de diferentes profesionales.
“Necesitamos el apoyo de psicología y psiquiatría para establecer” cada situación, explicó.
El especialista sostuvo que se trata de decisiones complejas que requieren evaluar cada caso individualmente y evitar generalizaciones.

Un debate que ahora también es político
Por su parte, el Gobierno de Abelardo De La Espriella manifestó su respaldo a la iniciativa que busca establecer restricciones sobre tratamientos de afirmación de género en niños y adolescentes, lo que mantiene abierto el debate sobre el alcance que debería tener la legislación.
El propio presidente pidió discutir los límites aplicables a estos procedimientos después de conocerse el arresto de Samuel Adrián.
Belalcázar, por su parte, evitó plantear durante El Debate una respuesta general para todos los pacientes y reiteró que el acompañamiento profesional resulta determinante.
“Si hay un manejo interdisciplinario, créame que se hacen las cosas bien. Tenemos el apoyo, lógicamente, de personal calificado para determinar en quién sí y en quién no”, concluyó.
