Tos, estornudos, personas con fiebre y en general un ambiente de gripa empieza a notarse en Bogotá. Y esto es totalmente normal si se tiene en cuenta que cada año la ciudad atraviesa dos picos de infecciones respiratorias. Lo que si merece más alerta es el cuadro de síntomas que en la población susceptible como los niños o los adultos mayores puede llevar a estados graves o muerte.
“Se espera que en 2023 volvamos a tener los picos respiratorios en épocas invernales o de lluvias, entre los meses de marzo y mayo y nuevamente entre octubre y las primeras semanas de diciembre. Es en estos periodos del año en donde se debe optimizar el lavado de manos, el uso de tapabocas si hay síntomas respiratorios y, en la medida de lo posible, cuidarse en casa si presenta cuadros de resfriado común, gripa o infección respiratoria aguda para evitar que aumenten los contagios”, aseguró la neumóloga pediatra de Compensar EPS, Íngrid Rodríguez.

Además, desde esta entidad promotora de salud y desde otras han reportado un incremento de las consultas externas y por urgencias debido a síntomas de infección respiratoria aguda, (IRA). Es más, dicho reporte coincide con el informe del Instituto Nacional de Salud, que indica que durante este año se han requerido por IRA, 449.108 atenciones en los diferentes centros de salud del país, de esta cifra, 2.339 terminaron en una unidad de cuidados intensivos.
“Es importante reconocer que, si alguna persona presenta síntomas como respiración rápida, hundimiento de la piel debajo o entre costillas o en cuello al respirar, labios o uñas moradas o tos de más de dos semanas de duración, debe acudir a urgencias para ser tratado. Además, no olvidar mantener esquemas de vacunación al día, influenza anual, neumococo, covid-19 y el esquema PAI en los niños menores de cinco años y lactancia materna en niños como medidas de protección”, explica la dra. Rodríguez.

En cifras, para el caso de la capital del país, en las últimas dos semanas epidemiológicas, se han reportado más de 12.000 casos nuevos de IRA, 3.000 de ellos en menores de cinco años. Es decir, que entre la semana cinco y siete de la medición, se registró un incremento de 12.382 casos en la población en general, esto significa que la ciudad está por encima de la media por 7.000 casos.
En cuanto a los menores de cinco años, quienes son la población de mayor riesgo para esta patología, se reportan 7.710 casos en la semana epidemiológica siete, 2.910 más que los reportados en la semana cinco. Es por eso que los expertos en salud recomiendan tomar medidas preventivas desde un inicio para evitar que las cifras incrementen significativamente.


Cuidado con los resfriados comunes en menores de cinco años
Es común que, por estas fechas, los niños entre 1 y 5 años que asisten al jardín o al colegio comiencen a presentar algunos síntomas del resfriado común. Las principales alertas de un cuadro gripal son el malestar general, dolor de garganta, fiebre que varía entre 38 y 40 grados, estornudos, secreción nasal transparente o amarilla clara, tos leve o moderada, disminución de apetito y decaimiento.

“La principal recomendación es tratar de aprender a reconocer los síntomas simples de resfriado común; lo que se puede hacer es cuidar a los niños en casa si tienen signos gripales o de diarrea con acetaminofén para el manejo de fiebre, ofrecer comida blanda y líquidos de forma frecuente, además de higiene de nariz con suero fisiológico en espray nasal. Por otro lado, incentivar y enseñar el lavado frecuente de manos y en mayores de 2 años en uso de tapabocas cuando presenten sintomatología”, concluyó la pediatra.
Además, desde la EPS, agregaron que los menores de este grupo de edad presentan cuadros gripales, resfriado común o infecciones virales entre 10 y 12 episodios por año, sobre todo si van a jardín. Es lo que hace que progresivamente su sistema inmunológico se vuelva fuerte y que, con su crecimiento, cada vez, se enfermen menos.

