Cuando se habla de diabetes, la atención suele centrarse en el control de la glucosa, la alimentación o las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, esta condición también puede tener efectos importantes en la salud oral, al afectar las encías, los dientes e incluso los procesos de cicatrización.

De acuerdo con Jairo Quintana, odontólogo con más de 25 años de experiencia, muchas personas consultan por sangrado de encías, mal aliento, movilidad dental o infecciones recurrentes sin imaginar que estos síntomas podrían estar relacionados con la diabetes.
El especialista explica que los niveles elevados de azúcar favorecen la proliferación de bacterias en la boca y aumentan el riesgo de desarrollar caries y enfermedad periodontal. Además, la diabetes puede debilitar la respuesta del organismo frente a las infecciones, lo que dificulta la recuperación después de los tratamientos odontológicos.
“Muchas veces el paciente no relaciona una encía inflamada, el sangrado al cepillarse o el mal aliento con un problema metabólico. Pero la boca puede dar señales importantes sobre lo que está ocurriendo en el organismo”, señala Quintana.

Entre las principales recomendaciones se encuentran mantener una adecuada higiene oral, usar seda dental, acudir periódicamente al odontólogo e informar si se padece diabetes antes de cualquier procedimiento. También es importante consultar ante síntomas como dolor, inflamación, resequedad o sangrado persistente.
Para el experto, cuidar los dientes y las encías no es solo una cuestión estética. En las personas con diabetes, la salud oral hace parte del cuidado integral y puede contribuir a prevenir complicaciones que afectan la calidad de vida.
