Mientras miles de colombianos retoman sus rutinas ajustándose al alza de precios y los gastos de fin de año, un fenómeno poco abordado es la caída del deseo y el desempeño sexual. Según cifras de Boston Medical, enero no es solo el mes de los gimnasios y las dietas; también es el periodo en que las consultas por salud sexual masculina se disparan un 75 % en las principales ciudades del país.
Tras el “ruido” de las ferias, el alcohol y las reuniones de diciembre, muchos hombres descubren que sus dificultades de erección no eran un simple cansancio pasajero, según el centro de salud. La doctora Olga Aristizabal, experta de Boston Medical, explica que enero actúa como un reflejo de la realidad: “En enero se termina ese ‘ruido’ y muchos hombres reconocen, por primera vez, que hay un problema de erección o falta de deseo”.

Según la especialista, el alcohol, el sobrepeso acumulado durante las festividades y la salud mental postfiestas son los principales factores que afectan el desempeño sexual al inicio del año.
La doctora Aristizabal recomienda distinguir entre la falta de deseo y la disfunción eréctil mediante una pregunta clave: “¿Me falta fuerza o me faltan ganas?”. La falta de deseo implica ausencia de interés en encuentros sexuales, mientras que la disfunción eréctil ocurre cuando hay voluntad de tener sexo, pero el cuerpo no logra la erección necesaria.

La doctora advierte que la automedicación no resuelve el problema y que condiciones como diabetes, hipertensión o consumo excesivo de pornografía pueden estar detrás de la disfunción. La tendencia actual es un abordaje multidisciplinario que trate la causa y no solo el síntoma. Según los expertos, asumir responsabilidad sobre la vida sexual es un propósito de bienestar tan importante como otros objetivos de Año Nuevo.










