El sistema de Salud colombiano ha enfrentado desde hace varios meses un grave problema por cuenta del desfinanciamiento y deterioro generalizado de distintos actores del sistema. Cada vez son más las EPS que han sido intervenidas o se han salido del sistema, tras la imposibilidad de seguir operando con normalidad. Pese a que el Gobierno asegura que ha aumentado el presupuesto, las empresas dicen lo contrario.

Una de las más afectadas y que también ha afectado a millones de pacientes es Savia Salud, una de las EPS más grandes del régimen subsidiado en el departamento de Antioquia. Cuenta con más de 1,6 millones de afiliados y fue creada como como una alianza entre la Gobernación de Antioquia, la Alcaldía de Medellín y la caja de compensación Comfama.

Recientemente, la EPS regresó a manos de sus socios, luego de haber estado intervenida. Sin embargo, llega con un panorama crítico, tras conocerse las cifras en su último empalme. La entidad terminó su etapa de intervención por parte del Gobierno Nacional con un patrimonio negativo superior a 1,6 billones, pasivos que superan los 1,5 billones y un incremento en los gastos administrativos, los cuales pasaron del 4,5% al 8%.

El deterioro se evidencia mucho más en la prestación de los servicios. Es evidente en las salas de urgencia, dado que registran una sobreocupación de 126%. Las remisiones antes tardaban de 24 a 36 horas, ahora tardan entre 3 y 4 días.

De otro lado, las deudas de la EPS con la red hospitalaria aumentaron catastróficamente, pues pasaron de $ 700.000 millones en 2022 a más de $1,9 billones en 2026.
Además, durante esta ventana de tiempo se han cerrado cerca de 1.787 servicios de salud en el departamento, lo que deja ver el deterioro general del sistema. Nueva EPS y su declive también ha tenido efectos en la atención a los pacientes.

