Caminar, vestirse o mover un brazo pueden convertirse en tareas complejas para las personas que viven con espasticidad, una condición neurológica que provoca rigidez muscular y contracciones involuntarias. Este trastorno suele aparecer como consecuencia de enfermedades que afectan el sistema nervioso central, como la parálisis cerebral, la esclerosis múltiple o las secuelas de un accidente cerebrovascular.
En Colombia, algunos pacientes han comenzado a probar nuevas alternativas de rehabilitación. Uno de los casos es el de Kelly Marulanda, de 50 años, quien sufrió un accidente cerebrovascular hace una década. Desde entonces, ha estado en procesos terapéuticos para manejar la espasticidad. A comienzos de este año inició sesiones con el traje Exopulse Molli Suit, desarrollado por Ottobock.
“Lo que más noto es la reducción de la espasticidad y eso hace que me pueda mover mejor. No es que desaparezcan todas las limitaciones, pero sí me permite caminar más rápido y moverme con mayor facilidad en mi casa”, afirma Marulanda. “Yo sigo caminando con apoyo, pero ahora lo hago más rápido. Eso ya es una ganancia para quienes tenemos estas secuelas”, añade.
La espasticidad también puede manifestarse desde la infancia. Gabriel Vargas, de siete años, nació hiperprematuro y presenta parálisis cerebral. Según su padre, Omar Vargas, “después de las sesiones se nota que la espasticidad disminuye. Gabriel puede estirar mejor el brazo y moverse con más fluidez”. Agrega que “se mueve más rápido, tiene más autonomía y puede hacer actividades como vestirse, comer o jugar con mayor facilidad”.
De acuerdo con evaluaciones realizadas en el país, cerca de 30 pacientes han sido analizados, principalmente en Bogotá y Medellín. En 25 de ellos se ha observado una reducción del tono muscular entre el 25 % y el 50 %, junto con mejoras en movilidad.
Especialistas señalan que este tipo de tecnologías funcionan como complemento a las terapias convencionales. “Cuando logramos disminuir la espasticidad, el movimiento se vuelve más fluido y los pacientes pueden mejorar su desempeño en actividades cotidianas”, explica Juan Manuel Guevara Zárate, especialista en medicina física y rehabilitación y asesor clínico de Ottobock en América Latina.
