Sandra Ramírez, exguerrillera de las Farc, expareja sentimental de su máximo comandante, Manuel Marulanda Vélez, alias Tirofijo, fue elegida como vicepresidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado.
Ramírez, conocida como guerrillera como Griselda Lobo, se volvió senadora por cuenta del acuerdo entre el gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos y esa guerrilla. Y de cara al próximo Congreso de la República, que iniciará funciones el 20 de julio de 2026, ella no podrá estar, pues no contó con las votaciones, ahora que la curul no le fue otorgada de forma gratuita por cuenta de esos diálogos con el gobierno Santos.
Su nombramiento como vicepresidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado ha generado un revuelo nacional, toda vez que la otrora victimaria ahora estaría del lado de las víctimas. Ella, de su lado, se ha defendido y ha señalado las bondades de la Justicia Especial para la Paz (JEP), tribunal que ha sido severamente cuestionado por lo débil de sus condenas o sanciones contra guerrilleros que perpetraron los peores crímenes en Colombia.

“Esto es una de las muestras de descaro de la señora Sandra Ramírez y yo creo que de a poquito el país se ha venido comiendo la propaganda oficial. La propaganda oficial lo que le dice al país es que ya no importa lo que hicieron los delincuentes de las Farc porque supuestamente ellos saldaron sus deudas con el Estado al dejar que el Estado los tuviera como senadores, y tratan de vender como si ellos fueran personas bondadosas y como si nos hubiesen hecho un favor cuando fue el Estado colombiano y los colombianos que, arrodillando y entregando el sentido de la justicia, se arrodillaron ante ellos”, dijo Daniel Briceño, representante a la Cámara electo por Bogotá.

“Entonces, yo creo que aquí hay un poco de propaganda oficial. Y cuando dice que su juez natural es la JEP, pues quiere decir que no tiene juez, porque la JEP no ha avanzado y a los que ya condenó, los condenó —hay que recordárselo al país— a 8 años de trabajo social”, agregó el congresista electo.
Vea El Debate, completo, por la designación de Sandra Ramírez:

“Literalmente los mandó casi a acampar con recursos públicos, trabajo social ocho años pagados por el Estado, las condenas ni siquiera están firmes y a nosotros nos toca comernos la propaganda oficial de que aquí hay paz, de que aquí hay justicia”, agregó.
“Nosotros no podemos seguir perdiendo el sentido de justicia. La señora Sandra Ramírez es una criminal y, por más curules que haya tenido durante ocho años y que haya tenido camionetas y sueldo y demás, en medio de un proceso mal negociado, no deja de ser una criminal y es lo que es. Y así la JEP no la vaya a juzgar, el país y la historia tienen que reconocerla siempre como es, como una criminal”, acentuó.
Frente al nombramiento, dijo: “Es como si hubiésemos nombrado a Garavito director del ICBF”, al hacer una comparación con el criminal y pedófilo colombiano fallecido Alfredo Garavito como director del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

“No pagaron, tuvieron curules gratis, no ayudaron a las víctimas, no repararon absolutamente a nadie, no dejaron de delinquir, ahora tienen candidato a la presidencia, no entregaron los bienes y lo peor es que ahora, entonces, nos toca aguantárnoslos, que también dirijan el tema de derechos humanos. Yo se los digo acá con un ejemplo muy claro. Esto es como si hubiésemos nombrado a Garavito director del ICBF, poner a Sandra Ramírez a dirigir la Comisión de Derechos Humanos cuando tiene una cantidad de procesos y de cuestionamientos en materia de derechos humanos”, acentuó.
