Ingrid Betancourt habló con El Debate, de SEMANA. La ex dirigente política, quien estuvo plagiada por las Farc desde el 23 de febrero de 2002 hasta el 2 de julio de 2008, cuando tuvo lugar la llamada Operación Jaque, se refirió a los anuncios del Gobierno en el sentido de reducir el presupuesto destinado a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
“Hay unas limitaciones en el acuerdo de paz, digamos, las sentencias que se les pueden aplicar a ellos. Ahora, lo primero que hay que hacer, yo creo, es revisar si tienen derecho a esos beneficios. Yo creo que hay algunos de ellos que violaron abiertamente los acuerdos y deberían pasar a justicia ordinaria con condenas de la justicia ordinaria, cárcel y, obviamente, la máxima condena”, aseguró Betancourt.


“Es decir, se les puede sentenciar a que se queden en su casa, casa por cárcel, en su lugar de habitación durante los años máximos de una sentencia de la JEP, que son 8 años. Y yo creo que eso es lo mínimo que nosotros pudiéramos esperar. Es decir, nosotros no estamos hablando de nada extravagante cuando sabemos que ellos secuestraron más de 50.000 personas, que violaron a más de 18.000 niños, que han reclutado y siguen reclutando a menores, es decir, yo creo que deben mucho aún dentro del acuerdo, sabiendo que este acuerdo es muy benigno, las condenas tenían que ser condenas serias que pudieran disuadir a los demás criminales guerrilleros que en este momento están con las armas en el monte, disuadirlos de seguir delinquiendo”, agregó la ex dirigente política.
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“El sistema ha sido muy perverso porque no solamente la JEP ha sido un instrumento de impunidad y, por lo tanto, de favorecimiento a la criminalidad, sino fíjese que cuando aceptan, por ejemplo, que Iván Márquez, que se salió del acuerdo, vuelve y entra a otro acuerdo por la puerta trasera, es decir, se violan todas las normas que ellos mismos habían aceptado y el Estado vuelve y le abre una puerta de negociación a Iván Márquez, pues lo que estamos haciendo es promover el delito”, agregó Betancourt al referir al guerrillero de las Farc que estuvo en los diálogos de paz y luego volvió a la clandestinidad.
“Entonces, yo creo que las sentencias tienen que ser sentencias que disuadan el delito, que haya un castigo efectivo, que la sociedad entienda la gravedad de lo que sucedió. Nosotros no queremos simplemente eh que se pase la página. Queremos que haya una reflexión sobre cómo va a ser la situación de las víctimas, porque se acaba la JEP y entonces pues ellos quedan como están, pero las víctimas quedamos aún peor. Nosotros queremos que el acuerdo, que era un acuerdo que supuestamente centraba la paz en resarcir a las víctimas, vuelva a su origen”, acentuó Betancourt.
“Eso no se puede hacer dentro del esquema del acuerdo de 2016. No se puede hacer dentro del esquema de la JEP. Pero sí le solicitamos al Gobierno, al presidente Abelardo De La Espriella, que busque con el Congreso una nueva figura donde ahora sí se pueda darles a las víctimas las respuestas que las víctimas estamos esperando. Y esas respuestas son la verdad de los hechos. Cada uno necesita una verdad puntual. Cada uno de nosotros no queremos la verdad histórica de si eran grupos afines al comunismo o no. Eso para nosotros no es. Para nosotros es quién hizo qué, cuándo, cómo. Esa es nuestra verdad que queremos conocerla. Después tenemos el problema de la justicia”, aseveró.
“Justicia no solamente la condena de los victimarios, sino resarcir a las víctimas con reparación. Y esa reparación, fíjense ustedes, que nosotros con los miembros de las Farc en ningún momento en todos estos años hemos tenido realmente un encuentro que uno pueda decir, ‘bueno, se da pie para, digamos, pasar la página’. Ellos siempre han justificado su delito, siempre se han burlado de las víctimas y yo creo que nosotros, las víctimas, necesitamos una reparación moral. Esa es la primera, pero también una reparación económica”, agregó Betancourt, precandidata presidencial cuando fue secuestrada por las Farc.

“Las Farc siguen con su botín de guerra. Nosotros sabemos que la plata la tienen en los países como Suiza. Eso lo denunció un comandante de la guerrilla ‘Sombra’, que ya murió, pero él tenía toda la información. Eso también lo sabemos. Y ellos viven una vida de, digamos, señores de la guerra, con su botín de guerra, burlándose de las víctimas. Eso es lo que este Gobierno tiene que entrar a liquidar para darles a las víctimas la posibilidad de que realmente se les cumplan los derechos que se les prometieron”, puntualizó.
