La historia de Stretto comenzó en 1990 en Chile, cuando uno de sus socios fundadores y accionistas mayoritarios decidió crear una compañía con un propósito definido: desarrollar productos donde la innovación y la calidad fueran pilares fundamentales. Años más tarde, esa visión llegó a Colombia de la mano del actual CEO corporativo y propietario de la empresa, quien encontró en el país condiciones y oportunidades para impulsar el crecimiento de la marca.
Hoy, Stretto Colombia cuenta con 65 empleados y se consolida en el mercado de soluciones de acabados arquitectónicos. La compañía diseña, fabrica y comercializa productos en categorías como grifería, sanitarios, revestimientos, muebles de baño y divisiones.
Para Ana María Delgadillo Velásquez, gerente general de Stretto Colombia, uno de los principales atributos de la compañía está en entender el diseño como una herramienta al servicio de las personas y no como un elemento exclusivo. “Nuestro mayor diferencial es que hemos entendido que el diseño no es un lujo, sino una oportunidad para mejorar la vida de las personas”, afirma.
Esa perspectiva se conecta con una apuesta por democratizar el acceso a soluciones que integren diseño, funcionalidad, innovación, sostenibilidad y calidad. En paralelo, la compañía ha tenido que adaptar su estructura al ritmo de crecimiento que ha experimentado en el mercado colombiano.
Uno de los principales desafíos ha sido pasar de una operación concebida para una empresa más pequeña a una estructura capaz de acompañar una expansión sostenida. Para ello, Stretto fortaleció tres frentes: tecnología, talento y procesos. La incorporación de nuevas herramientas permitió mejorar la información y el control, mientras que el desarrollo de capacidades y la profesionalización de las operaciones buscó preparar a la organización para escalar de manera sostenible.

Dentro de ese proceso, el cambio en la operación logística representó uno de los momentos que mejor refleja la capacidad de adaptación de la compañía. Se trató de una decisión necesaria para acompañar el crecimiento, pero también de un proceso que puso a prueba al equipo y su capacidad de responder ante nuevos retos.
La cultura corporativa también ocupa un lugar central en esta evolución. Delgadillo destaca la resiliencia, la pasión y la honestidad como valores que han acompañado el desarrollo de la operación en Colombia y la construcción de relaciones con colaboradores, clientes y aliados.
“Queremos seguir construyendo una empresa que sea reconocida por algo más que sus productos. Aspiramos a dejar un legado, basado en la innovación, en la sostenibilidad y en las relaciones humanas”, cuenta Delgadillo.
Con esta visión, Stretto busca continuar fortaleciendo su presencia en Colombia y ampliar el acceso a soluciones cada vez más eficientes y tecnológicas, sin perder de vista el impacto de su actividad sobre el medio ambiente y la importancia de las relaciones humanas en la construcción de una compañía de largo plazo.
