Esta monteriana de origen libanés creció viendo cómo el bienestar de los demás moldeaba su entorno. Su abuelo, Ricardo Bechara, fue el primer ginecólogo de Córdoba y no cobraba a los pacientes sin recursos; mientras que Zonia, su mamá, la llevaba a atender a las familias afectadas por las inundaciones.
En 2013, inspirada por el nacimiento de su hijo, creó la Fundación A la Rueda Rueda y materializó la vocación de servicio aprendida en casa. Desde entonces, toca puertas sin descanso por la infancia desprotegida: “Si uno va a dar algo, tiene que dar lo mejor. Nuestro sello es la excelencia”.
Esa visión transforma realidades, tal como le dijo una madre beneficiaria: “Traigo a mis hijos para que vean las instalaciones, las actividades, y no tengan mentalidad de escasez”. La metodología se basa en el ocio creativo: programas artísticos y deportivos que forjan disciplina y creatividad.
Tres proyectos consolidan la labor de esta comunicadora y especialista en Relaciones Internacionales: el Torneo de Ajedrez del Caribe, que ha impactado a más de 36.000 niños desde 2019; la Subasta a la Rueda Rueda catalogada por Christie’s como la más importante de América Latina con sentido social; y el programa Hilando que capacita a madres en bordado, transformando su economía y su salud mental con productos que se comercializan.
La fe es su bastión. En la misa diaria encomienda una labor que se sostiene gracias a “milagros” que cambian vidas.
