La impresión 3D comienza a abrirse camino en la industria alimentaria con propuestas que buscan cambiar la manera en que se producen y consumen algunos alimentos. En Estados Unidos, una empresa israelí apuesta por esta tecnología para comercializar alternativas vegetales que imitan productos tradicionales con el objetivo de ofrecer nuevas opciones.

La empresa israelí Steakholder Foods anunció la llegada de su marca Perfecta a establecimientos minoristas del noreste de Estados Unidos, con una oferta inicial de cinco productos vegetales: bistec marmoleado, filet mignon, pechuga de pollo, hamburguesas de salmón y hamburguesas de pescado blanco.
De acuerdo con información divulgada por la compañía, esta distribución representa la primera presencia de Perfecta en las estanterías de tiendas estadounidenses. Para llevar sus productos al mercado, la empresa cuenta con el respaldo de KeHE Distributors, especializada en la distribución de alimentos naturales y productos para comercios especializados.

Además, la marca apuesta por desarrollar alternativas vegetales que imiten características de la carne y el pescado, como la textura de las fibras, la jugosidad y el marmoleado de los cortes. Para ello, combina ingredientes de origen vegetal con procesos de elaboración orientados a reproducir algunas de las propiedades de los alimentos convencionales.
¿Cómo funcionan los alimentos impresos en 3D?
La impresión 3D de alimentos utiliza sistemas que depositan mezclas de ingredientes siguiendo un diseño digital previamente establecido. En el caso de la empresa israelí, desarrolla máquinas de impresión 3D destinadas a la producción de alternativas vegetales a la carne y los productos del mar.

Esta tecnología permite distribuir los ingredientes en capas y controlar la estructura de los alimentos para obtener texturas similares a las de los productos de origen animal. De esta manera, la innovación no solo busca reproducir el sabor, sino también imitar las fibras, la consistencia y la apariencia de los cortes tradicionales.
No obstante, el anuncio sobre la llegada de la marca a establecimientos estadounidenses no confirma que los cinco productos comercializados hayan sido elaborados mediante impresión 3D. Aunque la empresa desarrolla esta tecnología, no es posible atribuir ese proceso de fabricación a todos los alimentos de la marca sin información específica que lo respalde.

Además, la marca inició su comercialización en establecimientos del noreste de Estados Unidos, con planes de extender su presencia a otros mercados del país a medida que fortalezca su capacidad de producción y amplíe su red de distribución.
