Cada año, el calendario astronómico ofrece diversos fenómenos que despiertan el interés de científicos y aficionados a la observación del cielo.
Para los expertos, estos acontecimientos representan una oportunidad para comprender mejor el universo, estudiar el origen y la evolución de los cuerpos celestes y obtener información que contribuya a explicar la historia de la Tierra.

Aunque eventos como los eclipses, las lluvias de meteoros y las superlunas destacan por su belleza, su importancia va más allá del espectáculo visual, pues su estudio aporta información valiosa para la ciencia. Al mismo tiempo, estos eventos atraen a quienes disfrutan contemplar el firmamento, tomar fotografías y compartir sus experiencias en redes sociales.
Este 2026 no ha sido la excepción. De acuerdo con el calendario astronómico de la NASA, durante la segunda mitad de octubre se podrán observar dos fenómenos que prometen captar la atención de los aficionados: el punto máximo de actividad de las Oriónidas y el acercamiento aparente de la Luna a las Pléyades.

El primero tendrá lugar entre la noche del 21 y la mañana del 22 de octubre, cuando se espera el pico de la lluvia de meteoros de las Oriónidas. Este evento ocurre cuando la Tierra atraviesa una corriente de partículas que dejó el cometa Halley durante sus recorridos alrededor del Sol.
Al ingresar a la atmósfera terrestre a gran velocidad, estos fragmentos se calientan y producen destellos luminosos conocidos popularmente como estrellas fugaces.

Para disfrutar de este espectáculo, se recomienda buscar un lugar oscuro, alejado de las luces artificiales, y observar el cielo entre las 2:00 y las 3:00 de la madrugada, antes del amanecer. También es importante esperar unos minutos para que los ojos se acostumbren a la oscuridad, lo que facilitará la observación de los meteoros que atraviesen el cielo.
El calendario continuará entre la noche del 27 y el 28 de octubre con otro encuentro celeste: la Luna pasará cerca de las Pléyades, un cúmulo de estrellas conocido como las Siete Hermanas. Este grupo se caracteriza por su apariencia compacta y ligeramente difusa, y puede distinguirse a simple vista cuando las condiciones de observación son favorables.

Para observar este fenómeno, la NASA recomienda mirar hacia el este alrededor de las 11:00 p. m., cuando la Luna y las Pléyades comienzan a elevarse sobre el horizonte. Aunque el encuentro puede apreciarse a simple vista, el uso de binoculares o un telescopio permitirá distinguir con mayor claridad las estrellas que forman este cúmulo.
Ambos fenómenos ofrecen una oportunidad para disfrutar de la observación astronómica sin necesidad de contar con equipos especializados. No obstante, la posibilidad de apreciarlos dependerá de factores como la nubosidad, las condiciones meteorológicas y la contaminación lumínica de cada lugar.
