La NASA está a punto de dar un gran paso en la exploración espacial con la misión Artemis II, que llevará a cuatro astronautas en un viaje alrededor de la Luna y su regreso a la Tierra. Este será el primer vuelo tripulado de la campaña Artemis y servirá como prueba clave de los sistemas de la agencia para futuras misiones lunares y, eventualmente, a Marte.
A bordo estarán los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto con Jeremy Hansen, representante de la Agencia Espacial Canadiense (CSA). Durante la misión, evaluarán los sistemas de soporte vital de la nave Orion, así como el cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y los sistemas de apoyo en tierra, asegurando que todo esté listo para misiones más ambiciosas.
Artemis II no solo permitirá comprobar la seguridad y eficiencia de la nave y sus sistemas, sino que también marcará un hito histórico. La NASA enviará a estos astronautas a la Luna con fines científicos y económicos, además de preparar futuras misiones al planeta rojo.

Será el primer vuelo tripulado del cohete SLS y la nave Orion. La misión tendrá una duración aproximada de 10 días y despegará desde el Centro Espacial Kennedy. La tripulación probará los sistemas de Orion cerca de la Tierra antes de dirigirse a la Luna.

El lanzamiento será similar al de Artemis I: el SLS pondrá a Orion en el espacio y luego descartará los propulsores, los paneles del módulo de servicio y el sistema de aborto. Con la tripulación a bordo, Orion y la etapa superior ICPS orbitarán la Tierra dos veces para probar sistemas cercanos al planeta, según destaca la NASA en su página web.
Tras separarse del ICPS, la etapa superior se usará como objetivo en una demostración de operaciones de proximidad, en la que los astronautas controlarán manualmente a Orion para evaluar su manejo, hardware y software. Esto proporcionará datos y experiencia operativa esenciales para futuros encuentros y acoplamientos en órbita lunar, en la misión Artemis III.
La tripulación estudiará y fotografiará la cara oculta de la Luna, examinando cráteres, flujos de lava y la textura y color de la superficie, con el objetivo de revelar su historia geológica.

Antes de todo esto, el pasado sábado 17 de enero, la NASA trasladó su cohete gigante y la nave Orion a la plataforma de lanzamiento para las pruebas previas a Artemis II. La maniobra, que duró 12 horas, es uno de los últimos pasos antes del despegue, previsto entre febrero y abril.
La misión llevará a la tripulación a unos 7.500 km más allá de la cara oculta de la Luna, ofreciendo vistas únicas de la Luna y la Tierra desde Orion. La trayectoria, de bajo consumo, aprovechará la gravedad Tierra-Luna para el regreso. Tras este sobrevuelo, Artemis III llevará astronautas a caminar sobre la Luna, avanzando la exploración lunar y estableciendo una presencia duradera en el espacio profundo.










