Ciencia

Científicos identifican al belemnite más robusto jamás encontrado y revelan su posible secreto

Dos hallazgos permitieron identificar una especie marina desconocida hasta ahora.

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21 de octubre de 2026 a las 5:54 p. m.
La criatura vivió hace 160 millones de años y pudo cazar a otros animales más pequeños.
La criatura vivió hace 160 millones de años y pudo cazar a otros animales más pequeños. Foto: Jessica Lippincott

La criatura habitó los mares hace unos 160 millones de años y tenía una estructura interna mucho más ancha que la de otros ejemplares conocidos. Dos fósiles permitieron reconocer la nueva especie.

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Un fósil que rompía con lo habitual

La especie recibió el nombre de Wyoteuthis linsterorum y pertenecía a los belemnites, un grupo extinto de animales marinos emparentados con los calamares y los pulpos actuales. Sus restos internos, que normalmente tienen una forma alargada y estrecha, presentaban unas proporciones inusuales.

Mientras los ejemplares más comunes de Wyoming suelen medir entre 5 y 10 centímetros de largo y apenas 1 o 2 de ancho, el fósil de esta nueva especie alcanzaba unos 10 centímetros de longitud y hasta 6 de ancho.

La paleontóloga Jessica Lippincott, coautora del estudio, destacó la diferencia frente a los numerosos fósiles que había encontrado durante años: “Este ejemplar es diferente a todo lo que he visto”. La investigadora señaló que estos hallazgos demuestran que todavía aparecen especies fósiles desconocidas y que los coleccionistas también pueden contribuir a la ciencia.

Una posible explicación sobre su forma

La particular estructura del animal también llevó a los investigadores a plantear una hipótesis sobre su alimentación. Alexey Ippolitov, especialista en belemnites y coautor de la investigación, sugirió que su tamaño pudo darle una ventaja para cazar ejemplares más pequeños del género Pachyteuthis.

El experto comparó este posible comportamiento con el de los calamares actuales, que pueden alimentarse de otros cefalópodos e incluso de individuos de su propia especie. Sin embargo, se trata de una explicación posible, no de un comportamiento demostrado directamente por los fósiles.

Los análisis mediante tomografía computarizada, una técnica que permite examinar el interior de una pieza sin destruirla, también revelaron que el animal pertenecía a una antigua rama evolutiva cuyos integrantes prácticamente habían desaparecido millones de años antes.

Casi tres décadas para reconocer la especie

El primer fósil fue encontrado a finales de los años noventa por Burkhard Pohl, pero permaneció guardado durante años. La investigación avanzó cuando Cliff Linster halló otro ejemplar y lo donó al Centro de Dinosaurios de Wyoming en 2019.

El nombre de la especie rinde homenaje a Linster y su familia. El coleccionista falleció en junio de 2026, antes de la publicación del estudio.

El paleontólogo Dean Lomax, también coautor, recordó su vínculo con él: “Me siento honrado de ayudar a nombrar este fósil en honor a Cliff”.

Los dos ejemplares conocidos se encuentran actualmente en exhibición en el Centro de Dinosaurios de Wyoming, en Estados Unidos.