Conectarse a una red wifi hace parte de la rutina diaria. Desde revisar mensajes hasta trabajar, estudiar o disfrutar de una película, gran parte de las actividades digitales dependen de una conexión estable a internet.

Contar con una buena señal no solo mejora la velocidad de navegación, sino que también permite realizar videollamadas con mayor calidad, aprovechar mejor los dispositivos inteligentes del hogar y mantener actualizadas las aplicaciones y los sistemas operativos.
Sin embargo, así como es importante tener una conexión confiable, también lo es protegerla. Una contraseña débil o fácil de adivinar puede facilitar accesos no autorizados e incluso comprometer la seguridad de la red, lo que aumenta el riesgo de que terceros accedan a información personal.
Aun así, pueden presentarse situaciones en las que la clave se olvide o se necesite conectarse porque se agotaron los datos móviles. En esos casos, existen alternativas legales que permiten acceder a la red siempre que el propietario autorice el acceso.

De acuerdo con MovilZona, hay varias opciones que facilitan la conexión sin necesidad de compartir la contraseña de forma tradicional.
Compartir el wifi con un código QR
Una de las alternativas más sencillas es utilizar un código QR, una función disponible tanto en Android como en iPhone. El dueño de la red solo debe generar el código y la otra persona escanearlo con la cámara del celular para conectarse automáticamente.
Revisar la etiqueta del router
Otra posibilidad es verificar la etiqueta del router. Muchos equipos conservan impresa la contraseña original de fábrica, siempre que esta no haya sido modificada por el propietario.

Conectarse mediante el botón WPS
Algunos routers también incorporan el botón WPS (Wi-Fi Protected Setup), una herramienta que permite conectar un dispositivo durante unos segundos sin introducir la contraseña.
Sin embargo, esta función debe utilizarse únicamente con el consentimiento del usuario encargado y de forma responsable, dado que un uso inadecuado podría ser aprovechado por ciberdelincuentes para intentar vulnerar la seguridad de la red.
