Mantener la lavadora en buenas condiciones es una de las principales recomendaciones para garantizar un funcionamiento eficiente y prolongar su vida útil. Un mantenimiento adecuado no solo contribuye a que el electrodoméstico conserve su rendimiento con el paso del tiempo, sino que también ayuda a prevenir malos olores, la acumulación de residuos y el desgaste prematuro de sus componentes.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), realizar una limpieza periódica y dar un mantenimiento básico a este aparato resulta clave para evitar fallas derivadas del uso diario. Además, estas tareas no requieren procedimientos complejos ni demasiado tiempo, ya que con algunos cuidados sencillos es posible reducir la aparición de problemas y mantener la lavadora en óptimas condiciones por más tiempo.
¿Cómo evitar manchas y malos olores en la ropa?
Uno de los componentes de la lavadora que con mayor frecuencia pasa desapercibido es el cajetín donde se depositan el detergente y el suavizante. Sin embargo, este compartimento puede acumular residuos, suciedad y microorganismos con el paso del tiempo. Ante esto, una limpieza periódica permite el buen estado el electrodoméstico.

De acuerdo con información citada en Okdiario.com, retirar completamente el cajetín para lavarlo con vinagre blanco y cepillarlo a fondo, ya que los restos de productos de limpieza forman una capa viscosa que, al permanecer húmeda, puede descomponerse y generar malos olores. Además de afectar el funcionamiento de la lavadora, estos residuos pueden impregnar las prendas con un desagradable olor a humedad.
Además, la acumulación de humedad también favorece la aparición de hongos y bacterias en las paredes del compartimento. Estos microorganismos pueden desprenderse durante el ciclo de lavado, provocar manchas difíciles de eliminar en la ropa limpia y, en algunos casos, aumentar el riesgo de irritaciones en la piel o problemas respiratorios, especialmente en personas sensibles.

Para limpiar correctamente el cajetín de la lavadora, lo primero es extraerlo por completo. Esto se consigue tirando del compartimento hasta el tope y presionando la pestaña o seguro interno que permite retirarlo. Después, recomiendan dejar la pieza en remojo durante unos 20 minutos en una mezcla de agua caliente y aproximadamente 200 mililitros de vinagre blanco para desprender los restos de detergente y suavizante.
Una vez finalizado el remojo, recomiendan utilizar un cepillo de dientes viejo para eliminar la suciedad de todos los rincones, incluida la parte posterior del cajetín y el compartimento donde este se instala. Tras la limpieza, debe enjuagarse con abundante agua, secarse con un paño limpio y dejarse abierto durante un tiempo para favorecer la ventilación.
