Es común que, después de terminar un ciclo de lavado, la ropa conserve un desagradable olor a humedad, incluso tras haber sido lavada varias veces. Aunque muchas personas creen que el problema está en las prendas o en el detergente, en realidad suele originarse en el interior de la lavadora, donde se acumulan residuos de jabón, suciedad y moho en zonas difíciles de limpiar.

Sin embargo, existe un sencillo truco casero que ayuda a eliminar los malos olores y a mantener la lavadora en óptimas condiciones, siempre que se realice una limpieza periódica para garantizar su buen funcionamiento y prolongar su vida útil.
Mantener este aparato libre de suciedad no solo mejora la eficiencia de cada lavado, sino que también evita el desgaste prematuro de sus componentes. Además, una adecuada higiene permite que la ropa salga con un aroma fresco y evita la aparición de olores desagradables en el tambor y las tuberías.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), realizar un mantenimiento frecuente de la lavadora es fundamental para asegurar su buen desempeño y evitar problemas relacionados con la acumulación de suciedad y malos olores. Un adecuado cuidado del electrodoméstico permite que funcione de manera más eficiente y tenga una mayor duración con el paso del tiempo.
Además, marcas fabricantes como LG, Samsung y Haceb recomiendan realizar una limpieza profunda de la lavadora cada uno o tres meses, dependiendo de la frecuencia con la que se utilice. En los hogares donde se lava ropa constantemente, los expertos aconsejan hacer este proceso al menos una vez al mes para evitar residuos de detergente, humedad y moho.

Asimismo, los expertos sugieren adoptar algunos hábitos sencillos para conservar el aparato en mejores condiciones. Entre las recomendaciones más importantes se encuentran hacer ciclos de lavado con agua caliente a 60 °C para eliminar bacterias, usar la cantidad adecuada de detergente y retirar la ropa apenas termine el lavado.
Así puede limpiar el interior de la lavadora
Ante esta situación, la OCU aconseja limpiar periódicamente el tambor y las superficies internas con ayuda de un paño seco. Esta acción permite retirar restos acumulados y reducir la proliferación de bacterias y moho dentro del electrodoméstico.

El filtro, las gomas de la puerta y el compartimento del detergente requieren una limpieza frecuente, preferiblemente una vez al mes, para evitar la acumulación de suciedad y malos olores. Una alternativa práctica es utilizar una mezcla de agua tibia, vinagre blanco y bicarbonato para retirar los residuos adheridos.
Cuando la suciedad es más difícil de eliminar, los expertos aconsejan dejar estas piezas en remojo con vinagre durante toda la noche. Después, es importante enjuagarlas correctamente y secarlas por completo antes de volver a colocarlas en la lavadora.
