Muchas personas asumen que la Luna siempre luce igual, suspendida cada noche en el firmamento. Sin embargo, en ocasiones ofrece espectáculos visuales poco comunes, especialmente cuando adquiere un tono rojizo intenso conocido como “luna de sangre”. Aunque su apariencia puede parecer inquietante, se trata de un fenómeno completamente natural con explicación científica.
Cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean casi perfectamente, provocan que el satélite natural quede completamente dentro de la sombra terrestre. De acuerdo con expertos como Jillian Bornak, de la University of Toledo, y Brian Lada, de AccuWeather, en diálogo con Reader’s Digest, este evento ocurre únicamente durante un eclipse lunar total.

Este tipo de eclipses no es frecuente. Aunque en promedio pueden registrarse varios en un año, también pueden pasar largos periodos sin que uno sea visible desde determinadas regiones del planeta. Por ello, cada aparición de una luna rojiza suele generar gran interés entre observadores y científicos.
Sin embargo, ¿a qué se debe su tonalidad rojiza? De acuerdo con los expertos, este color se produce por la manera en que la luz solar interactúa con la atmósfera terrestre. La luz del Sol está compuesta por distintas longitudes de onda que se dispersan de forma desigual al atravesar el aire. Este mismo fenómeno físico es el responsable de los atardeceres rojizos y de la formación de los arcoíris.

Durante el eclipse, la Tierra bloquea la luz directa del Sol, pero parte de la iluminación se filtra a través de la atmósfera y se curva hacia la sombra terrestre. Las tonalidades azules se dispersan con mayor facilidad, mientras que los tonos rojos y anaranjados logran atravesar el entorno atmosférico y proyectarse sobre la superficie lunar, otorgándole ese distintivo brillo rojizo.
Pero, ¿cuándo ocurrirá este fenómeno astronómico? El 3 de marzo de 2026 ocurrirá el eclipse lunar total visible en gran parte de Estados Unidos. La fase de totalidad tendrá una duración aproximada de 58 minutos. No obstante, el fenómeno completo, desde la entrada en la penumbra hasta su final, se prolongará por cerca de cinco horas y media.

Además, el fenómeno del 3 de marzo también podrá apreciarse en regiones de Asia, Australia y América del Norte, aunque en algunos lugares solo se verán ciertas etapas del proceso. En contraste, habitantes de Europa y África no podrán observarlo, ya que el eclipse coincidirá con horas diurnas en esas regiones del planeta.
Quienes no logren observar este evento deberán esperar hasta el 31 de diciembre de 2028, cuando se producirá otra luna de sangre visible plenamente solo desde Hawái y Alaska, mientras que otras zonas del oeste estadounidense verán únicamente una fase parcial.
Posteriormente, el 26 de junio de 2029 tendrá lugar un nuevo eclipse total observable en todo el territorio continental estadounidense y en Hawái, aunque no será visible desde Alaska.
