Los electrodomésticos se han convertido en aliados indispensables de la vida moderna por la comodidad y eficiencia que ofrecen en tareas domésticas y entretenimiento. Equipos como lavadoras, refrigeradores, televisores, consolas o robots de limpieza forman parte de la rutina diaria, aunque también generan inquietud por la energía que demandan, ya que pueden seguir consumiendo electricidad de forma silenciosa.
Ante esta situación, una de las principales preocupaciones de los usuarios es el pago de la factura de energía. Por ello, adoptar hábitos simples como desenchufar algunos equipos podría traducirse en un ahorro notable con el paso de los meses.

Sin embargo, muchas personas desconocen la existencia del llamado “consumo fantasma”: la energía que utilizan ciertos aparatos al permanecer conectados, incluso cuando no están en funcionamiento, lo que incrementa el valor final de la factura.
Aunque parezcan apagados, ciertos aparatos siguen consumiendo energía. La empresa española Endesa advierte que el modo de espera o standby no supone una desconexión completa, ya que algunos componentes internos continúan activos mientras el aparato permanece enchufado, generando un gasto eléctrico constante, aunque sea reducido.

Además, según la Agencia Internacional de la Energía o AIE, esta energía residual puede representar entre el 5% y el 10% del consumo total de un hogar, un gasto silencioso que se acumula con el tiempo y termina reflejándose en el monto de la factura mensual.
De acuerdo con el Ministerio de Ambiente de Perú, estos son algunos de los dispositivos que más energía pueden consumir en modo de espera:
- Televisores inteligentes
- Aire acondicionado
- Horno microondas
- Cargadores de celulares
- Cocinas eléctricas
- Impresoras
- Módem de internet

¿Cómo saber cuál es el consumo de energía de cada electrodoméstico?
Para conocer con precisión cuánta energía utiliza cada electrodoméstico, existen medidores de consumo que se colocan entre el aparato y el tomacorriente. Estos dispositivos permiten visualizar el gasto en kilovatios hora (kWh) durante un periodo determinado, lo que facilita identificar cuáles equipos demandan más electricidad.
También es posible estimar el consumo mensual de forma manual al revisar la potencia del aparato en vatios, multiplicarla por las horas de uso diario, dividir el resultado entre 1.000 y luego por los días del mes. Este cálculo ofrece una referencia clara del gasto energético de cada equipo y ayuda a decidir cuáles conviene desconectar para reducir el consumo.
