Los servicios meteorológicos y expertos en predicción mantienen bajo vigilancia la evolución de un fenómeno que podría formarse en el Mediterráneo central durante los próximos días. El sistema genera interés ante la posibilidad de que adquiera algunas características propias de un medicane, fenómeno conocido popularmente como “huracán mediterráneo”.

El Instituto de Geociencias (IGEO) explicó que este tipo de sistemas presenta características similares a las de los huracanes, aunque generalmente tiene un tamaño y una intensidad menores. Su formación depende de condiciones atmosféricas y marítimas específicas, por lo que su evolución puede cambiar rápidamente.
La posibilidad de que se desarrolle este fenómeno llega después de que varias salidas del modelo estadounidense GFS mostraran la formación de una depresión compacta sobre el mar Jónico y zonas cercanas a Italia y Grecia. Algunos escenarios contemplan que el sistema podría adquirir rasgos similares a los de los ciclones tropicales.
Aunque se parece a un huracán en las imágenes de satélite, suele ser más pequeño y menos intenso. Aun así, puede generar vientos fuertes, lluvias torrenciales y un oleaje muy peligroso. pic.twitter.com/pjtTifXFue
— IGEO (CSIC-UCM) (@IGeociencias) September 14, 2026
Sin embargo, los expertos advierten que por ahora no existe una previsión que confirme la formación de un medicane. Aun así, mantienen el fenómeno bajo seguimiento debido a que, de llegar a desarrollarse, podría representar un riesgo para las zonas costeras del Mediterráneo, muchas de ellas densamente pobladas.
Medicane: un fenómeno que permanece bajo vigilancia
El término proviene de la expresión inglesa Mediterranean Hurricane y hace referencia a ciclones que se forman sobre el mar Mediterráneo y pueden desarrollar algunas características similares a las de los huracanes tropicales, como un centro definido, tormentas organizadas alrededor del núcleo y vientos intensos. Sin embargo, suelen ser más pequeños y tener una duración menor. Aunque son poco frecuentes, pueden generar lluvias torrenciales, inundaciones costeras, fuerte oleaje y rachas de viento muy intensas.
Se forma cuando una borrasca interactúa con aguas relativamente cálidas del Mediterráneo y adquiere características tropicales, como un núcleo cálido y, en ocasiones, un ojo visible. pic.twitter.com/Luvd3XBMWe
— IGEO (CSIC-UCM) (@IGeociencias) September 14, 2026
La posibilidad de que se formen aumenta cuando las primeras entradas de aire frío en altura coinciden con las elevadas temperaturas del Mediterráneo después del verano, ya que el agua cálida aporta energía y favorece la inestabilidad atmosférica.
En determinadas condiciones, las borrascas pueden evolucionar hacia ciclones con características tropicales. Por ahora, los escenarios sitúan cualquier posible desarrollo en el Mediterráneo central, aunque los especialistas mantienen la vigilancia ante posibles episodios de lluvias intensas y tormentas severas.
