Se trata de una propuesta que parte de un concepto aparentemente sencillo: emplear materiales económicos, una hélice y la fuerza del movimiento del agua para generar electricidad. Sin embargo, esa simplicidad fue precisamente lo que hizo que el proyecto destacara a nivel internacional, al plantear una solución accesible e innovadora.

La idea fue desarrollada por Hannah Herbst, una estudiante de Boca Ratón, Florida, quien en 2015 ganó el concurso Discovery Education 3M Young Scientist Challenge con su proyecto BEACON (Bringing Electricity Access to Countries Through Ocean Energy). Su propósito era crear un dispositivo capaz de aprovechar las corrientes de agua para producir energía y llevar electricidad a comunidades con acceso limitado.
El proyecto BEACON es descrito por el Young Scientist Lab como una sonda de energía oceánica diseñada para ofrecer electricidad estable y, en algunos casos, también acceso a agua dulce en comunidades en desarrollo, aprovechando el movimiento de las corrientes marinas como fuente renovable.

El prototipo destacó por su bajo costo y enfoque sostenible, ya que fue construido con materiales reciclados y componentes básicos. De acuerdo con Business Insider, la estudiante lo fabricó con aproximadamente 12 dólares, utilizando una hélice impresa en 3D conectada mediante una polea dentro de un tubo de PVC a un pequeño generador hidroeléctrico, de modo que el flujo del agua hacía girar la hélice y activaba la producción de electricidad.
En las pruebas iniciales realizadas en el Intracoastal Waterway de Boca Ratón, el sistema logró encender luces LED. La estudiante responsable del proyecto estimó que, si el diseño se ampliara, podría llegar a cargar baterías o incluso alimentar sistemas de desalinización, aunque estas aplicaciones dependen de desarrollos futuros y no de una implementación ya operativa.

El interés por esta tecnología es innegable porque responde a un desafío vigente: cómo suministrar energía limpia a zonas remotas, islas y comunidades costeras que aún dependen de combustibles costosos.
En este sentido, el Departamento de Energía de Estados Unidos señala que la energía marina aprovecha el movimiento natural de olas, mareas, ríos y corrientes oceánicas, y que este tipo de recursos podría ser especialmente útil para abastecer a comunidades rurales, insulares y de difícil acceso.

También es importante señalar sus limitaciones, ya que BEACON no llegó a ser una central eléctrica ni un sistema implementado a gran escala en hogares, sino un prototipo escolar reconocido que sirvió como demostración de un principio científico y como ejemplo de innovación de bajo costo. Sin embargo, su aporte educativo y tecnológico resulta significativo.
