La confrontación entre el gobierno de Irán y el magnate tecnológico Elon Musk sumó un nuevo capítulo esta semana, luego de que activistas confirmaran una decisión clave de Starlink que estaría fortaleciendo la capacidad de los manifestantes iraníes para comunicarse con el exterior, en medio de una de las mayores oleadas de censura digital registradas en el país.
Starlink reduce barreras en medio del apagón informativo
La difusión internacional de las protestas que sacuden a Irán recibió un impulso significativo tras la decisión de Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX de reducir sus tarifas y en la práctica, facilitar el acceso gratuito a su red dentro del país.
La medida habría permitido que más ciudadanos evadan los bloqueos impuestos por el gobierno de Teherán, que el pasado 8 de enero ordenó el cierre total de las telecomunicaciones y del acceso a internet para sus cerca de 85 millones de habitantes.
Aunque SpaceX no ha hecho un anuncio oficial ni respondió a solicitudes de comentarios, activistas aseguraron a The Associated Press que, desde el martes, Starlink estaría disponible sin costo para quienes ya cuentan con los receptores en territorio iraní.

Además, la compañía habría desplegado una actualización de firmware destinada a sortear los intentos oficiales por interferir o bloquear la señal satelital.
Arrestos, allanamientos y una escalada represiva
Esta decisión se produce en un contexto de creciente presión por parte de las autoridades iraníes, que previamente habían anunciado arrestos de personas acusadas de usar Starlink, como parte de una estrategia para reforzar el control del acceso a internet satelital durante las protestas y la censura digital.
🇮🇷 | URGENTE: Irán anuncia arrestos de personas que usaban Starlink. El régimen intensifica el control del acceso a internet satelital durante protestas y censura digital.
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) January 12, 2026
Informes recientes de CNN y otros medios confirman que las fuerzas de seguridad iraníes están allanando… pic.twitter.com/P2WiHNV32m
Reportes recientes de medios internacionales indican que las fuerzas de seguridad han intensificado los allanamientos domiciliarios para confiscar equipos Starlink, mientras persisten los cortes de internet y las manifestaciones en distintas ciudades del país.
El rol de Musk y el factor político internacional
Las acciones de Starlink ocurrieron apenas dos días después de que el presidente Donald Trump afirmara, a bordo del Air Force One, que planeaba comunicarse con Elon Musk para solicitar su apoyo a los manifestantes iraníes mediante Starlink.
La llamada fue confirmada posteriormente por el secretario de prensa del mandatario, aunque no está claro si este contacto influyó directamente en la decisión de la empresa.
“Starlink ha sido crucial”
Para quienes trabajan en la defensa de la libertad digital, el impacto del servicio ha sido determinante.
“Starlink ha sido crucial”, dijo Mehdi Yahyanejad, un iraní cuya organización sin fines de lucro Net Freedom Pioneers ha ayudado a contrabandear unidades a Irán, al referirse a un video difundido el domingo que mostraba filas de cadáveres en un centro médico forense cerca de Teherán.

“Eso mostró cientos de cadáveres en el suelo, y eso salió a la luz gracias a Starlink”, dijo en una entrevista desde Los Ángeles. “Creo que esos videos del centro cambiaron bastante la comprensión de todos sobre lo que está sucediendo, porque lo vieron con sus propios ojos”.
Desde el inicio de las manifestaciones, el 28 de diciembre, el número de muertos ha superado las 2.500 personas —en su mayoría manifestantes, aunque también integrantes de las fuerzas de seguridad—, según la agencia Human Rights Activists, con sede en Estados Unidos.
Un servicio prohibido y de alto riesgo
El uso de Starlink está prohibido en Irán, ya que el país nunca autorizó la importación, venta ni utilización de estos dispositivos. Los activistas temen ser acusados de colaborar con Estados Unidos o Israel mediante el uso del servicio, cargos que pueden derivar incluso en la pena de muerte.
Las primeras unidades ingresaron de contrabando en 2022, durante las protestas contra la ley del pañuelo obligatorio, después de que Musk lograra que la administración Biden eximiera a Starlink de las sanciones impuestas a Irán.
Desde entonces, se estima que más de 50.000 dispositivos han sido introducidos de forma ilegal, con usuarios que recurren a VPN, ocultamiento de direcciones IP y camuflaje de antenas —incluso disfrazándolas de paneles solares— para evitar su detección.

Guerra tecnológica y el “juego del gato y el ratón”
Starlink opera con una constelación de unos 10.000 satélites en órbita baja, pero su uso requiere antenas con línea de visión directa al cielo, lo que las vuelve vulnerables a la detección. Tras la ineficacia de los cortes de comunicaciones durante la guerra de 12 días con Israel en junio, los servicios de seguridad iraníes habrían intensificado la interferencia de señales de radio y GPS.
Ahmad Ahmadian, director ejecutivo de Holistic Resilience, explicó que, tras recibir reportes sobre estas interferencias, SpaceX adelantó una actualización de firmware para neutralizarlas. “Siempre ha habido un juego del gato y el ratón”, dijo Ahmadian, quien abandonó Irán en 2012 tras cumplir condena por activismo estudiantil. “El gobierno está usando todas las herramientas a su alcance”.

Pese a ello, Ahmadian aseguró que los bloqueos solo han sido efectivos en zonas urbanas específicas, lo que sugiere limitaciones operativas para una interrupción masiva del servicio.
Un flujo informativo imposible de contener
Aunque Irán comenzó a permitir llamadas internacionales salientes desde teléfonos móviles, las comunicaciones entrantes siguen bloqueadas.
“Esta vez lo paralizaron por completo; ni siquiera las líneas fijas funcionaban”, dijo Ahmadian. “Pero a pesar de esto, la información seguía saliendo, y también demuestra lo distribuida que está esta comunidad de usuarios de Starlink en el país”.
*Con información de AP.










