Esta semana, los cielos colombianos se preparan para recibir a las Bootidas, una lluvia de estrellas que destaca por ser una de las más enigmáticas del año. A diferencia de otros eventos astronómicos que son muy exactos, este fenómeno es conocido por su capacidad de dar sorpresas inesperadas.

¿Cuándo es el momento ideal para observar?
Si desea ser testigo de este evento, expertos señalan que el punto clave será la noche que va del 27 al 28 de junio. Es durante esa madrugada cuando se espera que la Tierra pase por la zona con más restos espaciales, lo que aumenta las posibilidades de ver los destellos en el firmamento.
“Las Boótidas de junio proceden del cometa de período corto 7P/Pons-Winnecke. Esta lluvia de meteoros es impredecible”, comenta el portal astronómico StarWalk.

Un fenómeno que nadie puede predecir con exactitud
Lo que hace especiales a las Bootidas es su carácter rebelde. Científicamente, se originan por los restos de polvo que deja el cometa 7P/Pons-Winnecke. Sin embargo, estas partículas no están repartidas de forma igual en el espacio.
Esto significa que, mientras algunos años casi no se ven, en otros (como ocurrió en 1998 y 2001) se han llegado a ver hasta 100 meteoros por hora de forma repentina. Es, esencialmente, una lotería celestial donde el premio puede ser un espectáculo inolvidable.
Cómo tener una mejor visión desde Colombia
Aunque este fenómeno favorece un poco más a quienes están más al norte, en regiones como Colombia también podrá disfrutarse si el clima y la Luna lo permite. Para tener éxito, sigue estas recomendaciones básicas:

- Buscar la oscuridad: Es uno de los aspectos claves, alejarse de las luces de las ciudades. El “brillo” de las bombillas urbanas impide ver los meteoros más sutiles.
- Paciencia y comodidad: No se necesita telescopios ni equipos caros; el ojo humano es la mejor herramienta. Sin embargo, es importante tener que cuenta que se necesita esperar unos 20 minutos para que la vista se acostumbre a la penumbra.
Una de las ventajas de las Bootidas es que sus meteoros son relativamente lentos. Mientras que otras lluvias de estrellas pasan en un abrir y cerrar de ojos, estas se desplazan de forma más pausada por la bóveda celeste.
Esto las hace perfectas para quienes quieren intentar fotografiarlas o simplemente disfrutar de su recorrido elegante por el espacio antes de que desaparezcan.
