Recibir una llamada de un número desconocido, contestar y encontrarse con un silencio absoluto es una situación que puede parecer inofensiva. Sin embargo, detrás de esos contactos podría existir una estrategia utilizada por delincuentes para identificar posibles víctimas de estafas telefónicas.

Las llamadas fantasma, como se conoce a esta modalidad, consisten en establecer comunicaciones breves en las que nadie responde al otro lado de la línea. Aunque el contacto no termina en una conversación, puede tener un propósito: comprobar que el número marcado está activo y que alguien suele contestarlo.
La Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia de Bogotá advirtió sobre esta práctica y explicó que los delincuentes pueden utilizar la información obtenida para seleccionar números telefónicos a los que posteriormente intentan engañar.
¿Por qué los delincuentes hacen llamadas y no dicen nada?
El objetivo inicial no sería obtener información durante esa primera comunicación, sino identificar líneas telefónicas que tengan posibilidades de responder a futuros intentos de fraude.
Una vez reconocen que un número está activo, los responsables pueden incorporarlo a sus registros y volver a comunicarse, esta vez con una estrategia para engañar a quien conteste.

De acuerdo con la Secretaría, los estafadores pueden hacerse pasar por trabajadores de entidades bancarias, operadores de telefonía o incluso personas que anuncian la entrega de supuestos premios. Con estas identidades falsas buscan conseguir datos personales y financieros.
La entidad también advirtió que responder a este tipo de contactos puede convertir una línea telefónica en un posible objetivo de los delincuentes.
¿Qué hacer si recibe una llamada fantasma?
Ante esta situación, la recomendación es tener precaución con las comunicaciones de números que no están registrados entre los contactos habituales. La Secretaría aconseja evitar contestar cuando no se espera una llamada y no entregar información privada por teléfono.
También recomienda desconfiar de grabaciones o sistemas automatizados que soliciten respuestas afirmativas como “sí” o “de acuerdo”, especialmente cuando no se conoce quién está detrás de la comunicación.

La entidad hizo énfasis en la importancia de reconocer estas prácticas para evitar que los delincuentes encuentren oportunidades de fraude.
Al referirse a los riesgos de esta modalidad, César Restrepo, secretario distrital de Seguridad, señaló: “Responder a una llamada fantasma puede convertir su número telefónico en un blanco para fraudes y otros delitos”.
El funcionario también insistió en la importancia de mantenerse alerta frente a estas estrategias: “Estar alerta y conocer cómo operan estos delincuentes nos permite entre todos cerrarle el paso a estos sujetos, quienes esperan pacientemente hasta encontrar una debilidad mediante la cual puedan vulnerar a los ciudadanos”.
Finalmente, la Secretaría recomendó compartir esta información con familiares y personas cercanas, especialmente con adultos mayores, quienes también pueden estar expuestos a este tipo de engaños.
