Conectarse a internet desde una cafetería, un aeropuerto o un hotel puede parecer una acción cotidiana. Sin embargo, detrás de una red inalámbrica que parece legítima podría esconderse una modalidad de fraude que busca obtener contraseñas y otros datos personales.

Se conoce como Evil Twin o ataque de gemelo malvado y consiste en crear una conexión Wi-Fi falsa que imita la de un establecimiento para conseguir que los usuarios se conecten sin sospechar del engaño.
Una conexión aparentemente normal puede esconder un fraude
El mecanismo parte de una suplantación. Un delincuente configura una red inalámbrica con un nombre parecido al del establecimiento o utiliza expresiones como “WIFI_PÚBLICO_GRATIS” para llamar la atención de quienes buscan conectarse sin pagar.
De acuerdo con McAfee, existen dos conexiones pueden parecer legítimas incluso cuando una de ellas fue creada por un atacante.

Una vez que la víctima accede a la red fraudulenta, el responsable puede vigilar parte de la actividad, interferir con determinadas conexiones o dirigirla hacia páginas diseñadas para obtener sus credenciales.
Una de las estrategias consiste en mostrar una supuesta pantalla de acceso a internet que solicita iniciar sesión con una cuenta de Google o Apple. Si la persona introduce sus datos en ese formulario, podría entregárselos directamente al delincuente.
El cifrado no elimina todos los riesgos
La protección HTTPS, que aparece en la dirección de muchos sitios web, dificulta que terceros puedan leer la información intercambiada con esas páginas. Sin embargo, no impide que los usuarios terminen en portales fraudulentos.
Por eso, una red protegida con contraseña tampoco garantiza que sea segura. Incluso las conexiones abiertas pueden ser legítimas, siempre que correspondan al establecimiento.
Qué hacer antes de conectarse a una red pública
Entre las recomendaciones está consultar con un empleado cuál es el nombre exacto de la conexión oficial, desactivar la conexión automática a redes desconocidas y evitar introducir información bancaria o contraseñas en páginas de acceso sospechosas.
También se puede utilizar una VPN, una herramienta que cifra el tráfico de internet para dificultar que otras personas puedan leer la información que circula por la red local.

No obstante, esta protección no evita que alguien entregue sus credenciales en una página falsa. Por eso, verificar la autenticidad de la conexión sigue siendo fundamental.
