La exploración espacial tendrá un nuevo capítulo en 2028. La NASA tiene previsto lanzar Dragonfly, un helicóptero diseñado para estudiar Titán, una de las lunas más grandes de Saturno y uno de los cuerpos celestes que más interés despierta entre los científicos por sus particulares condiciones.
La misión busca ampliar el conocimiento sobre otros mundos mediante una estrategia distinta a la de las exploraciones tradicionales. En lugar de limitarse a recorrer los alrededores de un punto de aterrizaje, el dispositivo utilizará sus rotores para desplazarse por el aire y explorar diferentes regiones de la superficie de esta luna, con recorridos de varios kilómetros.
Además, las personas interesadas en esta aventura podrán formar parte de una iniciativa de la agencia espacial que les permitirá enviar su nombre en un chip que viajará a bordo del helicóptero.

Para participar, solo deben registrarse a través del enlace habilitado por la NASA. Como recuerdo de esta experiencia, recibirán una tarjeta de embarque personalizada que acredita que su nombre hará parte de la misión.
Una misión que cambiará la forma de explorar otros mundos
Dragonfly será una de las primeras misiones científicas en utilizar un vehículo aéreo para investigar otro cuerpo del sistema solar. Su diseño permitirá aprovechar las condiciones de Titán para realizar vuelos frecuentes, llegar a distintos lugares y estudiar sus características geológicas.

Durante los tres años de operaciones previstos, el helicóptero visitará varios puntos de interés, entre ellos extensas regiones cubiertas de dunas y el cráter Selk. En cada parada tendrá la capacidad de recoger muestras del terreno y analizarlas directamente mediante los instrumentos científicos que lleva incorporados.
El plan de la misión contempla que Dragonfly realice un vuelo cada uno o dos días de Titán, periodo conocido como sol o día de Titán, que equivale aproximadamente a 16 días terrestres.
En cada recorrido podrá avanzar varios kilómetros a través de la densa atmósfera de esta luna, compuesta principalmente por nitrógeno y caracterizada por una espesa neblina de tonalidad amarillenta.

Uno de los principales objetivos de la investigación será determinar si las condiciones de este entorno podrían favorecer la aparición de formas de vida. Para ello, los científicos estudiarán hasta qué punto se ha desarrollado la química prebiótica, es decir, los procesos químicos que pudieron darse antes del surgimiento de la vida.
Asimismo, buscarán identificar compuestos de interés para la astrobiología y posibles señales químicas relacionadas con la vida. Estos análisis abarcarán tanto los entornos vinculados al agua como aquellos en los que intervienen los hidrocarburos, con el propósito de comprender mejor la química y la evolución de Titán.
