Durante años, miles de personas habrían navegado por Chrome sin saber que su información podría estar pasando por manos ajenas, pues recientemente, Investigadores en ciberseguridad lanzaron una alerta por dos extensiones disponibles en la tienda oficial de Chrome que bajo una apariencia inofensiva, habrían estado recolectando datos privados de los usuarios de forma silenciosa y constante.
Aunque su mayor número de descargas se concentra en China, los expertos advierten que el problema no es exclusivo de ese país, el movimiento constante de viajeros y el uso global de Google Chrome hacen posible que estas herramientas también estén instaladas en computadores de otros lugares, incluidos países de Occidente.
Extensiones que parecían útiles, pero no lo eran
Las extensiones, conocidas como Phantom Shuttle, se promocionaban como soluciones prácticas para comprobar la velocidad de internet o utilizar servicios de conexión alternativa, sin embargo, al usarlas todo lo que el usuario hacía en el navegador quedaba expuesto.
Según el análisis de especialistas en seguridad digital, estas herramientas actuaban como intermediarias invisibles, cada página visitada, cada formulario completado y cada inicio de sesión pasaba primero por servidores externos manejados por terceros.

Esto también hacía que se encontrarán con contraseñas, accesos a correos electrónicos, redes sociales, plataformas en la nube y otros servicios sensibles.
Lo más preocupante es que estas extensiones habrían estado operando desde al menos 2017 sin levantar sospechas, aprovechando la confianza que muchos usuarios depositan en la tienda oficial de Chrome.

Por qué una extensión puede ser más peligrosa de lo que parece
A diferencia de una página web común, una extensión del navegador tiene amplios permisos y funciona de manera permanente, puede ver lo que el usuario escribe, las páginas que visita y en algunos casos, modificar el tráfico de internet sin que haya señales evidentes de alerta.

Por eso, los expertos insisten en que instalar una extensión maliciosa equivale a dejar una ventana abierta para el robo de información personal.
La recomendación de los expertos es revisar con cuidado los permisos que solicita cada complemento, desconfiar de aquellos que prometen múltiples beneficios sin una explicación clara y mantener solo las extensiones estrictamente necesarias.










