Un equipo de investigadores españoles ha dado un paso que durante décadas pareció inalcanzable en la lucha contra el cáncer de páncreas, uno de los tumores con peor pronóstico.
A través de una estrategia que combina tres medicamentos distintos (que serían la clave y los golpes para este cáncer), los científicos lograron que tumores humanos implantados en ratones desaparecieran por completo y no volvieran a aparecer con el paso del tiempo.
Un estudio clave que abre nuevas rutas contra un cáncer letal
El hallazgo fue liderado por el bioquímico Mariano Barbacid, director del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y se publica en la revista científica PNAS.
Aunque los resultados aún no pueden trasladarse a pacientes, el estudio abre una nueva línea de investigación que podría cambiar el enfoque con el que se ha tratado este cáncer hasta ahora.
“Estos estudios abren una vía para diseñar nuevas terapias combinadas que puedan mejorar la supervivencia de los pacientes con adenocarcinoma ductal de páncreas [el cáncer de páncreas más común]”, afirman los autores en PNAS.

De acuerdo con CNIO, en España se detectan cada año más de 10.300 nuevos casos de cáncer de páncreas, la mayoría se diagnostica cuando la enfermedad ya está avanzada y las opciones terapéuticas son limitadas, lo que explica que menos del 10% de los pacientes supere los cinco años de supervivencia. Por eso, cualquier avance en este campo tiene un impacto potencial enorme.

El gran obstáculo: cuando el tumor aprende a defenderse
Uno de los principales problemas del cáncer de páncreas es su capacidad para adaptarse. En los últimos años se aprobaron nuevos medicamentos dirigidos a alteraciones genéticas concretas, un avance que puso fin a décadas sin mejoras reales frente a la quimioterapia tradicional.
Sin embargo, el entusiasmo duró poco: en cuestión de meses, el tumor encontraba la forma de esquivar el efecto de esos fármacos.

Ese fenómeno, conocido como resistencia al tratamiento, ha sido el talón de Aquiles de las terapias más modernas. El nuevo estudio se centra precisamente en ese punto crítico: impedir que el cáncer tenga margen para reorganizarse y seguir creciendo.
La idea del equipo del CNIO fue sencilla de explicar, aunque compleja de ejecutar: en lugar de atacar al tumor por un solo frente, hacerlo desde varios a la vez. Como fijar una estructura por varios anclajes en lugar de uno solo, la estrategia busca que el cáncer no encuentre una vía de escape.

Tres frentes de ataque y un resultado inesperado
Para poner a prueba este enfoque, los investigadores utilizaron tres tipos distintos de fármacos que actúan sobre la misma ruta de crecimiento del tumor, pero en puntos diferentes.
“Aplicar la misma estrategia en pacientes implica buscar fármacos que bloqueen la vía molecular de KRAS en los mismos tres puntos. El equipo empleó una terapia triple, que combinaba un inhibidor de KRAS disponible para estudios experimentales (daraxonrasib); un fármaco aprobado para ciertos adenocarcinomas de pulmón (afatinib); y un degradador de proteínas (SD36)”, comentó CNIO.
La combinación se aplicó en varios modelos de ratón con cáncer de páncreas y el resultado fue contundente: los tumores se redujeron hasta desaparecer y no reaparecieron durante el seguimiento.

Además, los animales toleraron bien el tratamiento, sin efectos secundarios relevantes, un aspecto clave en cualquier posible desarrollo futuro. Según los autores, la terapia consiguió algo que hasta ahora no se había logrado de forma sostenida: frenar el cáncer sin que este desarrollara mecanismos de defensa.
Pese al impacto del hallazgo, los investigadores son prudentes, Barbacid ha subrayado que todavía no se dan las condiciones para iniciar ensayos clínicos en personas.
“Es importante entender que, si bien nunca se habían obtenido resultados experimentales como los aquí descritos, todavía no estamos en condiciones de llevar a cabo ensayos clínicos con la triple terapia”.
Antes será necesario optimizar la combinación, ajustar dosis y comprobar su seguridad en fases más avanzadas.










