La batería del celular es uno de los aspectos que más preocupa a los usuarios, especialmente por la rapidez con la que puede descargarse. Esto afecta directamente la experiencia, ya que limita el uso de ciertas funciones hasta que el dispositivo pueda volver a conectarse a una toma de corriente.
El problema se agrava cuando se está fuera de casa y se necesita que la carga dure todo el día. De lo contrario, el usuario podría quedarse sin posibilidad de comunicarse, entretenerse o acceder a información con normalidad. Por esta razón, los celulares modernos incluyen funciones avanzadas diseñadas para optimizar el consumo de energía de manera eficiente.
Una de estas herramientas se encuentra en la configuración del equipo y está disponible tanto en dispositivos Android como en iOS. Aprender a activarla puede convertirse en la solución a uno de los mayores dolores de cabeza de los usuarios.

Además de adoptar buenos hábitos de uso, una de las principales funciones para ahorrar energía es el “modo ahorro de batería”. Esta opción limita el consumo innecesario que generan algunas aplicaciones y procesos en segundo plano.

Por lo general, esta función se activa automáticamente cuando el celular alcanza el 20 % de carga, dado que a partir de ese punto la batería puede descargarse con mayor rapidez. En cuestión de minutos podría bajar al 10 % y, si no se toman medidas, el dispositivo podría apagarse.
De acuerdo con Xataka, al activar el modo de ahorro de energía, el celular efectúa varios ajustes para reducir el consumo. En primer lugar, limita las actividades en segundo plano y disminuye el rendimiento general del equipo, lo que puede hacer que algunas funciones se ejecuten con menor velocidad.
También reduce el brillo máximo de la pantalla, restringe o desactiva la vibración y apaga el modo “Always On” para evitar que la pantalla permanezca encendida innecesariamente. En algunos modelos, incluso se reducen las animaciones y efectos visuales del sistema, y se puede desactivar la conexión 5G, todo con el objetivo de prolongar al máximo la duración de la batería.

Otro aspecto clave es la gestión de las conexiones. Funciones como el Bluetooth, el GPS, el NFC o los datos móviles consumen energía incluso cuando no se utilizan activamente. Desactivarlas cuando no sean necesarias puede marcar una diferencia importante. Asimismo, usar wifi en lugar de datos móviles, cuando esté disponible, suele ser más eficiente en términos de consumo.
En casos de extrema urgencia, si se quiere evitar que el celular se apague, activar el “modo avión” puede ser una buena alternativa. Esta opción desactiva todas las conexiones inalámbricas, lo que permite extender la duración de la batería hasta que sea posible volver a cargar el dispositivo.
