Marzo es un mes lleno de fenómenos astronómicos que comienzan a destacar desde la primera semana, y algunos de ellos están relacionados con las lluvias de estrellas. Cada año, el cielo nocturno ofrece diversos espectáculos, desde eclipses hasta lluvias de meteoros.
Uno de los fenómenos menos conocidos de este mes es la lluvia de meteoros Xi Hercúlidas, un evento modesto pero interesante para los aficionados a la observación del cielo. En 2026, su punto máximo se producirá alrededor del 12 de marzo.
De acuerdo con el portal especializado starwalk.space, las Xi Hercúlidas —identificadas con la designación 346 XHE— tienen su radiante, es decir, el punto del cielo desde donde parecen originarse los meteoros, en la constelación de Hércules. Esta lluvia permanece activa entre el 6 y el 20 de marzo, aunque su actividad es bastante baja en comparación con otras lluvias más famosas.

A diferencia de lluvias de meteoros muy conocidas, como las Perseidas o las Gemínidas, las Xi Hercúlidas aún son poco estudiadas por los astrónomos. De hecho, fueron identificadas relativamente hace poco, en 2009, gracias al análisis de datos obtenidos por redes de videodetección de meteoros, sistemas que registran el paso de estos fragmentos al ingresar a la atmósfera terrestre.

Hasta ahora, los científicos han determinado que los fragmentos de esta lluvia entran en la atmósfera a una velocidad aproximada de 35 kilómetros por segundo. Sin embargo, muchos detalles sobre su origen y comportamiento todavía permanecen sin resolver.
La actividad de esta lluvia es bastante limitada. Su tasa cenital horaria (ZHR) —una medida utilizada en astronomía para estimar el número máximo de meteoros visibles en condiciones ideales— es inferior a dos meteoros por hora.
Es importante tener en cuenta que este valor corresponde a un cálculo teórico bajo cielos completamente oscuros y con el radiante ubicado justo sobre la cabeza del observador. En la práctica, el número real de meteoros visibles suele ser menor.

Para el máximo de actividad de las Xi Hercúlidas en 2026, la Luna estará cerca del Cuarto Menguante, con aproximadamente 43 % de iluminación. Esto significa que su brillo podría reducir aún más la cantidad de meteoros visibles durante la noche.
Las mejores condiciones de observación se darán antes de la medianoche, cuando la Luna aún no haya salido por el horizonte. Además, este fenómeno será más favorable para los observadores del hemisferio norte, ya que la constelación de Hércules se ubica mejor en esa región del cielo.
Aunque desde Colombia podría observarse algún meteoro mirando hacia el norte antes del amanecer, la tasa será muy baja, ya que esta lluvia de meteoros favorece principalmente al hemisferio norte.
