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La pieza de la nevera que nunca limpia y puede estar aumentado el consumo de energía sin que lo sepa

Su mantenimiento periódico mejora la eficiencia de los sistemas de refrigeración y ayuda a prevenir fallas que podrían interrumpir su funcionamiento.

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22 de octubre de 2026 a las 7:42 a. m.
Imagen de referencia de las rejillas de la nevera sucias.
Imagen de referencia de las rejillas de la nevera sucias. Foto: Getty Images

La nevera es uno de los electrodomésticos que más tiempo permanece encendido, por lo que su funcionamiento influye en el consumo de electricidad. Aunque la limpieza habitual suele centrarse en su interior, hay un componente que también requiere atención y que puede afectar su rendimiento cuando acumula polvo y suciedad: las rejillas del condensador.

Imagen de referencia de persona desconectando sus electrodomésticos durante una tormenta.
Expertos insisten en desconectar este electrodoméstico cuando llueve: podría dañarse incluso si está apagado

De acuerdo con Frigeza, estas piezas cumplen una función esencial en el sistema de refrigeración, pues permiten liberar al ambiente el calor que el refrigerante recoge del interior del electrodoméstico. De esta manera, contribuyen a mantener una temperatura adecuada para conservar los alimentos.

Según el modelo, los serpentines pueden estar ubicados en la parte posterior de la nevera o en la zona inferior, detrás de una rejilla. Como su ubicación varía según el diseño y el fabricante, lo recomendable es consultar el manual de usuario antes de intentar limpiarlos.

Cuando el polvo y las pelusas se acumulan en esta zona, la liberación de calor se vuelve menos eficiente. Esto obliga al compresor a trabajar más para mantener la temperatura interna, lo que puede aumentar el consumo de electricidad y acelerar el desgaste del equipo.

Además, un sistema de refrigeración que no funciona adecuadamente puede dificultar la conservación de los alimentos y ocasionar desperdicios. El Departamento de Energía de Estados Unidos advierte que la suciedad en los serpentines puede reducir la eficiencia del sistema hasta en un 30 %.

Imagen de referencia de las rejillas de la nevera.
Imagen de referencia de las rejillas de la nevera. Foto: Getty Images

Por esta razón, incorporar su limpieza a las rutinas de mantenimiento puede ayudar a mejorar el rendimiento de la nevera, evitar un esfuerzo innecesario del compresor y prevenir algunas fallas. Sin embargo, el ahorro energético depende de las condiciones del equipo y del grado de suciedad acumulada, por lo que no existe un porcentaje de reducción garantizado para todos los hogares.

Si la nevera tarda más de lo habitual en enfriar, permanece funcionando durante periodos prolongados o presenta cambios en su rendimiento, conviene revisar su estado general, la ventilación y las condiciones de mantenimiento. Aunque la suciedad puede ser una de las causas, estos síntomas también pueden estar relacionados con otros problemas.

¿Cómo limpiar los serpentines del condensador?

Primero, es importante identificar la ubicación de estas piezas y comprobar en el manual si el fabricante permite acceder a ellas para realizar la limpieza. Para hacerlo de manera segura, se recomienda seguir estas precauciones:

Imagen de referencia de las rejillas de la nevera sucias.
Imagen de referencia de las rejillas de la nevera sucias. Foto: Getty Images
  • Antes de iniciar el procedimiento, debe interrumpirse el suministro de energía para reducir el riesgo de accidentes.
  • El manual permite identificar el condensador y conocer las recomendaciones específicas para limpiar cada modelo.
  • Si el fabricante lo autoriza, puede utilizarse un cepillo suave o una aspiradora con un accesorio adecuado para eliminar las pelusas y los residuos superficiales.
  • No se deben doblar los serpentines, tirar de los cables ni utilizar objetos punzantes para desprender la suciedad.
  • Al terminar, es conveniente verificar que la nevera conserve el espacio recomendado alrededor de las zonas por las que libera el calor, sin obstrucciones que dificulten la circulación del aire.

La frecuencia de limpieza depende de las recomendaciones del fabricante, la ubicación de la nevera y la cantidad de polvo presente en el entorno. Por ello, conviene revisar periódicamente esta zona e incluirla en el mantenimiento del electrodoméstico para favorecer su funcionamiento adecuado.