Septiembre comenzó con una preocupación creciente por el comportamiento de las lluvias, los niveles de los embalses y la disponibilidad de agua y energía en Colombia. En medio de este panorama, el meteorólogo Max Henríquez hizo un llamado a prepararse para un periodo que, según sus proyecciones, podría ser especialmente complicado.
Una advertencia para septiembre
Henríquez señaló que el cambio de mes marcaría una etapa de mayor intensidad del fenómeno de El Niño. En una publicación dirigida a sus seguidores, el meteorólogo afirmó: “A partir de septiembre se acentúa el efecto del Niño”.
Su mensaje estuvo acompañado de una recomendación directa ante la posibilidad de que las condiciones secas ejerzan mayor presión sobre los recursos disponibles. “Hay que ahorrar y, si es necesario, racionar agua y energía”, sostuvo Henríquez.

El experto cerró su advertencia con una frase que resume la preocupación por los meses que vienen: “Lo que se viene es muy grave”.
La advertencia cobra relevancia mientras los niveles de los embalses destinados a la generación eléctrica muestran señales de presión. De acuerdo con información reportada por Noticias Caracol, con base en XM, las reservas se ubicaron en un 79,13 %, mientras el consumo de electricidad aumentó un 6,6 % durante agosto debido, entre otros factores, a las altas temperaturas.
La presión también llega a la energía
La situación hídrica tiene una relación directa con el sistema eléctrico colombiano, debido al peso de las centrales hidroeléctricas en la generación nacional.
Por eso, una temporada seca prolongada puede obligar a utilizar con mayor intensidad otras fuentes de generación para compensar una menor disponibilidad de agua.
En ese contexto, el llamado de Henríquez apunta también al consumo ciudadano. Su recomendación fue concreta: “Hay que ahorrar y, si es necesario, racionar agua y energía”.

Facatativá ya siente la falta de agua
El llamado de Henríquez también estuvo relacionado con situaciones concretas que ya se presentan en algunas regiones. Facatativá, Cundinamarca, se encuentra en alerta naranja debido al deterioro de sus fuentes de abastecimiento.
De acuerdo con el reporte conocido sobre el municipio, las reservas de agua superficial alcanzarían para aproximadamente 15 días, si no se presentan nuevas lluvias.
Ante esta situación, Henríquez hizo un llamado directo a los ciudadanos y escribió: “¡¡Cierren la llave ahora!! Hay que colaborar”.

El mensaje resume la preocupación que comienza a extenderse frente a la temporada seca: mientras las autoridades evalúan medidas para garantizar el abastecimiento, el ahorro de agua y energía se convierte en una de las principales recomendaciones para reducir la presión sobre las reservas.
Las próximas semanas serán determinantes para establecer si las lluvias permiten recuperar los niveles de las fuentes hídricas o si las restricciones deberán ampliarse en distintas zonas del país.
