Colombia enfrenta un periodo preocupante por el aumento de los incendios forestales. Las temperaturas elevadas, las condiciones secas y la intervención humana estarían afectando gravemente diversos ecosistemas, sobre todo aquellos que han sufrido transformaciones durante varios años.

De hecho, el Ministerio de Salud y Protección Social y el Instituto Nacional de Salud (INS) pusieron en marcha una estrategia de preparación ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño 2026-2027.
Un fenómeno que llama la atención
Aunque no se trata de un fenómeno que ocurra por primera vez, el meteorólogo colombiano Max Henríquez llamó la atención en redes sociales al recordar que durante el fuerte fenómeno de El Niño de 2015-2016 se registraron condiciones de sequía simultáneas en Leticia, Villavicencio y Bogotá.
En el Niño fuerte del 2.015-2.016 hubo sequía simultanea en Leticia, Villavicencio y Bogotá, porque es desde la selva del Amazonas desde donde vienen la humedad y las lluvias que caen en los llanos y en la Sabana. Ojo con ésto, que se puede repetir, de pronto peor pic.twitter.com/brxaDL1oc2
— Max Henriquez Daza (@HenriquezMax) September 8, 2026
“En el Niño fuerte del 2.015-2.016 hubo sequía simultanea en Leticia, Villavicencio y Bogotá, porque es desde la selva del Amazonas desde donde vienen la humedad y las lluvias que caen en los llanos y en la Sabana”, señaló en una publicación hecha en X.
Según explicó, la alteración de este patrón podría generar efectos en varias regiones del país. Además, Henríquez advirtió que un escenario similar podría repetirse e incluso presentarse con mayor intensidad.
“Ojo con ésto, que se puede repetir, de pronto peor”, concluye en su mensaje.

La ONU también hizo una advertencia sobre El Niño
El fenómeno de El Niño y las condiciones de sequía asociadas podrían poner en riesgo el acceso a alimentos de unos 16 millones de personas en América Latina, según advirtió la directora regional del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas en declaraciones a la AFP.
Este fenómeno natural provoca un aumento de la temperatura de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental, alterando los patrones de viento, presión atmosférica y precipitaciones en diferentes regiones del mundo.

“En esta región (latinoamericana) hablamos de 16 millones de personas que probablemente van a sufrir inseguridad alimentaria como consecuencia del impacto de El Niño”, señaló Lena Savelli, responsable del PMA para Latinoamérica y el Caribe.
“Es una situación bastante preocupante (...), puede ser uno de los fenómenos de El Niño más fuertes de la historia reciente”, agregó la funcionaria de la ONU, quien llegó a Honduras para monitorear el impacto de la sequía.
