Una roca que se desprendió de Marte en medio de un violento impacto y terminó cayendo en la Tierra volvió a poner al planeta rojo en el centro del debate científico. Se trata de un meteorito con una antigüedad estimada de 4.480 millones de años, considerado una pieza fundamental para entender cómo fueron los primeros capítulos geológicos de Marte.
Ahora, un nuevo estudio encontró en su interior pistas que podrían cambiar lo que se creía sobre la presencia de agua en sus orígenes, un hallazgo que despierta especial interés en la NASA.
Una roca marciana bajo la lupa
El meteorito analizado es conocido como NWA 7034, apodado “Black Beauty” y desde hace años es visto como uno de los fragmentos marcianos más valiosos hallados en la Tierra.
Su importancia radica en que conserva materiales extremadamente antiguos, formados cuando Marte apenas comenzaba a consolidarse como planeta.
La investigación, difundida a través de la plataforma científica arXiv, se centró en examinar su interior con métodos poco habituales. En lugar de limitarse a observaciones externas, el equipo decidió “mirar por dentro” combinando dos tipos de escaneos tridimensionales.

Por un lado, utilizaron imágenes con rayos X, útiles para identificar minerales y diferencias de densidad. Por otro, aplicaron una técnica menos común basada en neutrones, especialmente eficaz para detectar hidrógeno. Este elemento es clave porque suele estar asociado a minerales que contienen componentes vinculados al agua.
Gracias a esta doble estrategia, los investigadores identificaron zonas internas con características inesperadas. En lugar de una composición uniforme, hallaron pequeños fragmentos incrustados —conocidos como clastos— que presentaban señales claras de compuestos ricos en hidrógeno.

Señales de agua en el Marte primitivo
El estudio reveló que esos diminutos fragmentos contienen oxihidróxidos de hierro con una notable presencia de hidrógeno. Aunque representan apenas el 0,4% del volumen del fragmento analizado, concentran cerca del 11% del contenido total de agua detectado en la muestra.
☄️ Ancient Martian Water Revealed
— Gandalv (@Microinteracti1) February 6, 2026
By employing advanced neutron and X-ray CT scans, Danish researchers have uncovered a hidden reservoir of water-bearing minerals within the famous "Black Beauty" meteorite.
This 4.48-billion-year-old specimen offers a rare chemical window into… pic.twitter.com/9HG5rJ4Rgt
En términos generales, la roca presenta alrededor de 6.000 partes por millón de agua, una cifra considerable si se compara con la imagen actual de Marte como un mundo seco y polvoriento. Este contraste sugiere que, en sus etapas más tempranas, el planeta pudo haber tenido una mayor interacción con el agua de lo que se pensaba.
No obstante, los científicos aclaran que no se trata de agua líquida atrapada en cavidades, como si la piedra fuera una esponja. Lo que encontraron es hidrógeno integrado en la estructura de ciertos minerales, una señal química que apunta a procesos relacionados con la presencia de agua en el pasado.
