Un objeto llegado desde fuera del Sistema Solar vuelve a captar la atención de la comunidad científica, el cometa interestelar 3I/ATLAS contiene compuestos químicos que en la Tierra primitiva, estuvieron relacionados con la aparición de la vida. El hallazgo, realizado a partir de observaciones espaciales recientes, reavivó el debate sobre si cuerpos como este pudieron transportar ingredientes esenciales a distintos rincones del cosmos.

Los datos fueron obtenidos por el telescopio espacial SPHEREx de la NASA, que analiza el universo en el espectro infrarrojo. En diciembre, el equipo identificó señales de metanol, metano y cianuro de hidrógeno, sustancias consideradas piezas fundamentales en procesos químicos que preceden a la biología.
Un visitante con química antigua
El brillo del cometa aumentó cuando se aproximó al Sol, ese acercamiento provocó que el calor liberara materiales atrapados en su interior helado desde hace miles de millones de años. Según explicó el investigador Carey Lisse, lo que se observa corresponde a elementos típicos de los primeros tiempos del Sistema Solar: compuestos orgánicos, partículas de hollín y polvo rocoso.
En la misma línea, el científico Phil Korngut detalló que la radiación solar habría liberado una mezcla de sustancias preservadas desde la formación del cometa, permitiendo estudiar su composición con mayor claridad.

Uno de los puntos que más llamó la atención fue la presencia de metano. Este gas suele disiparse con mayor facilidad que otros compuestos detectados, por lo que su abundancia generó preguntas.
“Eso es un enigma”, se señaló desde el equipo, al considerar que podría haber permanecido oculto en capas profundas o incluso haberse producido mediante procesos más complejos.

La hipótesis que reabre el debate
A partir de estos resultados se revivió una interpretación que va más allá del análisis químico. Estaba señalado que en una “cita a ciegas” con un visitante proveniente de otra estrella, conviene analizar si pudo desempeñar un papel constructivo.
En otras palabras, si cuerpos como 3I/ATLAS “podrían haber sembrado vida en la Tierra” mediante un proceso de transferencia de materiales entre sistemas estelares.
Precisamente, el astrofísico Avi Loeb, comentó que:
“En una cita a ciegas con un visitante interestelar, es prudente observar a la pareja y decidir si podría haber sembrado vida en la Tierra al llevar a cabo una panspermia interestelar o si representa a un asesino en serie que esparce veneno. La proporción anómalamente grande de producción de metanol a cianuro de hidrógeno por parte de 3I/ATLAS sugiere una naturaleza amigable para este visitante interestelar”.

La proporción observada entre metanol y cianuro de hidrógeno fue descrita como inusualmente alta, lo que, según esa hipótesis, apuntaría a una composición compatible con entornos favorables para el desarrollo de química prebiótica.
Más allá de las especulaciones, el cometa seguirá ofreciendo información en los próximos meses. El 16 de marzo de 2026 pasará cerca de Júpiter y rozará su zona de influencia gravitatoria a unos 53,6 millones de kilómetros. Aunque no existe riesgo de colisión, la poderosa gravedad del planeta podría alterar su trayectoria.
