Durante las últimas semanas, una supuesta amenaza global ha ganado fuerza en redes sociales, generando alarma y millones de reproducciones. Videos, hilos y publicaciones aseguran que en 2026 ocurrirá un fenómeno sin precedentes que pondría en riesgo la vida en la Tierra. Ante la viralización del rumor, la NASA decidió pronunciarse de manera directa para desmontar la información falsa.
El origen del rumor que encendió las redes sociales
La teoría, conocida popularmente como el “Proyecto Anchor”, sostiene que el 12 de agosto de 2026 nuestro planeta quedaría sin gravedad durante siete segundos como consecuencia de la colisión de dos agujeros negros. Según esa narrativa, este evento provocaría un caos inmediato y la muerte de millones de personas en distintas partes del mundo.
Los mensajes virales incluso afirman que la NASA habría destinado un presupuesto cercano a los 89 mil millones de dólares para construir refugios subterráneos y proteger a un grupo selecto de personas. Quienes impulsan esta versión aseguran haber encontrado documentos “secretos” de la agencia espacial estadounidense que probarían la existencia del plan.

Aunque la idea resulta impactante, especialistas y verificadores han advertido que se trata de un relato sin sustento científico, creado a partir de interpretaciones erróneas y especulaciones sin respaldo.

La explicación oficial de la NASA y por qué el escenario es imposible
Frente a la creciente desinformación, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio fijó una postura clara. A través de un comunicado difundido por el portal Snopes, integrante de la Red Internacional de Verificación de Datos (IFCN), la agencia fue tajante:
“La Tierra no perderá gravedad el 12 de agosto de 2026. La gravedad de la Tierra, o la fuerza gravitacional total, está determinada por su masa”.

La NASA explicó que la gravedad no puede “apagarse” de forma repentina ni desaparecer por unos segundos. Para que esa fuerza disminuyera, el planeta tendría que perder una parte significativa de su masa, lo que implicaría la desaparición de componentes como el núcleo, el manto, la corteza, los océanos o incluso la atmósfera, un escenario que no tiene ninguna base real.
Además, la agencia aclaró que la supuesta colisión de agujeros negros no tendría efectos directos sobre la gravedad terrestre, ya que estos fenómenos ocurren a distancias inimaginables y no alteran el equilibrio físico del planeta.










