Recientemente, en redes sociales han circulado advertencias que indican no activar la nueva función de nombres de usuario en WhatsApp, acompañadas de mensajes como: “No activen eso”.

El principal temor de algunos usuarios es que, al contar con un identificador que comienza con el símbolo @, cualquier persona pueda localizarlos y enviarles mensajes no deseados. Sin embargo, la empresa respondió a estos comentarios y explicó que la herramienta no funciona como algunos señalan.
Sobre el nombre de usuario, WhatsApp indicó: “Comienza con el símbolo @ (por ejemplo, @Nombre123) y otras personas pueden usarlo para enviarte mensajes o llamarte, mientras que tu número de teléfono se mantiene privado”.
¿Un buscador abierto? El mito del directorio público
Una de las principales preocupaciones expresadas en redes sociales es la posibilidad de que desconocidos puedan encontrar fácilmente a otros usuarios.
Frente a esto, WhatsApp aclaró: “No hay directorio ni sugerencias: tendrás que conocer el nombre de usuario exacto de alguien para contactarlo y los usuarios también pueden habilitar una clave de nombre de usuario que tendrás que conocer para comunicarte”.
there is no directory or suggestions - you’ll have to know someone’s exact username to contact them and users can also enable a username key that you’ll have to know to reach out
— WhatsApp (@WhatsApp) June 30, 2026
Esto significa que, a diferencia de otras redes sociales, donde basta con escribir un nombre común para encontrar cientos de perfiles, en este caso es necesario conocer el nombre de usuario exacto (por ejemplo, @Nombre123) para poder iniciar una conversación.
Esta función actúa como un identificador único, similar a un alias digital, y es completamente distinta del nombre que aparece en el perfil. Mientras que varias personas pueden compartir el mismo nombre visible, el nombre de usuario es exclusivo y no puede ser utilizado por otra persona.
Un cerrojo adicional: la clave de contacto
Para quienes buscan un mayor nivel de seguridad, la plataforma ha incorporado una función de control de acceso. Al configurar el nombre de usuario, una herramienta que estará disponible próximamente, los usuarios podrán decidir quién tiene permiso para iniciar una conversación por primera vez.

Por ello, existen dos modalidades principales:
- Todos: cualquier persona que conozca el @nombre exacto puede contactarlo.
- Personas que conocen mi clave: esta es la opción más robusta. Se puede habilitar una clave de nombre de usuario, que funciona como un código secreto. Al hacerlo, incluso si alguien descubre su nombre de usuario, no podrá escribirle, a menos que también posea ese código específico que se le proporcione (de momento, parece ser generado automáticamente al entrar en la opción, como una clave dinámica).
Aunque la función se está lanzando de forma progresiva en el ámbito mundial, ya es posible realizar una reserva del nombre que desee utilizar en el futuro. Este proceso es totalmente voluntario y sirve para “apartar” su alias favorito antes de que alguien más lo tome.
