Una práctica que circula en Internet propone utilizar monedas para reducir el calor de los dispositivos electrónicos. Aunque la idea parte de las propiedades del metal, colocar estos objetos sobre una PlayStation puede dificultar la salida del aire caliente y favorecer el aumento de la temperatura dentro del equipo.

Por qué una moneda no es la solución para enfriar la PS5
El cobre, presente en algunas monedas, conduce el calor. Sin embargo, esta propiedad no significa que una moneda puesta sobre la carcasa de una consola pueda enfriar sus componentes internos.
Entre la superficie exterior y las piezas que generan calor hay una separación que limita la transferencia de temperatura. Además, una moneda puede calentarse en poco tiempo, por lo que su capacidad para absorber calor no representa una solución eficaz para mantener el equipo a una temperatura adecuada.

El problema es mayor si el objeto queda sobre una rejilla de ventilación. Estas aberturas permiten que el aire circule y que el calor acumulado en el interior salga al exterior. Si se bloquean, la consola puede tener dificultades para regular su temperatura durante las sesiones de juego.
El riesgo de dejar objetos sobre la consola
Las monedas también representan un peligro si llegan a entrar por alguna abertura del dispositivo. Al tratarse de objetos metálicos conductores de electricidad, pueden provocar un cortocircuito si entran en contacto con componentes internos.
Por eso, mantener despejada la superficie de la PlayStation y evitar colocar objetos cerca de sus entradas y salidas de aire es una medida preventiva. La ubicación también importa: apoyar los dispositivos sobre camas, alfombras u otras superficies que dificulten la circulación del aire puede contribuir al sobrecalentamiento.

El portal Site Connect, expertos en electricidad y redes, explican que “un cortocircuito ocurre cuando la electricidad toma un atajo y evita su ruta habitual”. En el caso de una consola, una moneda que entre en contacto con determinados componentes eléctricos internos podría alterar el recorrido de la corriente y provocar daños en el equipo.
Cómo evitar que la consola acumule calor
En lugar de recurrir a trucos caseros, conviene mantener la consola en una superficie firme, con espacio suficiente alrededor para facilitar la ventilación. La acumulación de polvo en las zonas de refrigeración también puede dificultar la expulsión del calor, por lo que es importante realizar una limpieza periódica siguiendo las indicaciones del fabricante.
Para las consolas, para evitar acumular calor lo fundamental es no bloquear las rejillas y consultar con un servicio técnico si aparecen problemas persistentes de temperatura.
