La plataforma de televisión por internet Roku tiene un nuevo propietario. Fox Corporation confirmó este viernes 6 de noviembre el cierre de la compra de la compañía, una operación con la que busca ampliar su presencia en el negocio del entretenimiento digital y fortalecer su participación en el mercado del streaming.

La adquisición reúne bajo una misma compañía a Roku, Tubi y FOX One, tres negocios que ahora harán parte de la estrategia digital de Fox. Sin embargo, la operación también deja una pregunta para sus millones de usuarios: ¿seguirán funcionando los dispositivos y las aplicaciones como hasta ahora?
Roku seguirá siendo una plataforma abierta tras la compra de Fox
Uno de los puntos que Fox quiso aclarar es que Roku no dejará de ofrecer contenidos de otras compañías. La plataforma conservará su modelo de distribución, que permite acceder a miles de aplicaciones y canales de televisión por internet.
Lachlan K. Murdoch, presidente ejecutivo y director general de Fox Corporation, aseguró que mantener esa característica será una prioridad para la empresa. “Nuestra máxima prioridad para la compañía resultante es seguir ofreciendo un servicio excepcional a nuestras audiencias y socios, reforzando la apertura y la libertad de elección que caracterizan la plataforma Roku”, afirmó.

La compañía también señaló que Roku continuará atendiendo a más de 100 millones de hogares en todo el mundo. Por ahora, el anuncio no contempla modificaciones en los precios de los dispositivos, el acceso a las aplicaciones o las condiciones de uso.
Fox busca fortalecer su negocio con Tubi y FOX One
La compra también representa un movimiento para ampliar los negocios digitales de Fox. La compañía creó FOX Digital Platforms, división que reunirá a Roku, Tubi, FOX One, Red Seat Ventures y otros productos digitales.
La dirección estará a cargo de Paul Cheesbrough y Anthony Wood, fundador de Roku, quien además ingresará al consejo de administración de Fox.
Wood destacó que la misión de la plataforma no cambiará pese a la llegada de un nuevo propietario. “Fundamos Roku hace más de dos décadas para ofrecer a la gente una mejor manera de ver la televisión, y esa misión sigue vigente”, señaló.
El fundador también aseguró que los equipos continuarán desarrollando sus productos y servicios con el respaldo de los recursos de Fox.
La compra también apunta a generar ahorros millonarios
Más allá de ampliar su catálogo de servicios, Fox espera que la integración de las dos compañías tenga un efecto en sus finanzas. La empresa calcula que podrá conseguir ahorros recurrentes cercanos a los 400 millones de dólares durante los dos años siguientes al cierre de la operación.
También anticipa que la adquisición aumentará el flujo de caja libre por acción a partir del segundo año completo después de concretarse el acuerdo.

En cuanto a las condiciones de la negociación, los antiguos accionistas de Roku recibirán 95,30 dólares en efectivo y 0,9799 acciones de Fox por cada título que tenían. Tras el cierre, los accionistas de Fox conservarán aproximadamente el 74 % de las acciones de la compañía resultante y los antiguos inversionistas de Roku tendrán cerca del 26 %.
Por su parte, las acciones de Roku dejarán de cotizar en el Nasdaq, la bolsa de valores estadounidense en la que estaban registradas.
La operación marca un nuevo capítulo para la plataforma, que ahora contará con el respaldo de una compañía de medios con presencia en noticias, deportes y entretenimiento. No obstante, Fox sostiene que la prioridad será conservar las características que han permitido a Roku reunir diferentes servicios de televisión por internet en un mismo lugar.
