La inteligencia artificial (IA) continúa transformando el mercado laboral y reemplazando funciones en distintos cargos administrativos. En los últimos días se conocieron recortes de personal en importantes compañías tecnológicas, entre ellas Meta, en medio de una creciente apuesta por herramientas automatizadas y sistemas basados en IA.

A este panorama se sumó el anuncio realizado la semana pasada por el banco británico Standard Chartered, que reveló sus planes para recortar miles de empleos de aquí a 2030.
La empresa tecnológica detrás de la red social Snapchat recortó 1.000 empleos el mes pasado, alegando que la IA está aumentando la eficiencia mientras se encamina hacia la rentabilidad.
Sam Altman, por su parte, ofreció una mea culpa.

En el marco de la Accelerate AI Conference del Commonwealth Bank of Australia, celebrada en Sídney, afirmó que el rápido desarrollo de la IA no produciría el “apocalipsis del empleo del que algunas empresas (del sector) hablan o abogan”, incluida la suya.
“Pensé que ya habría habido un mayor impacto en la eliminación de empleos ejecutivos de nivel inicial del que realmente se ha producido”, sostuvo en la conferencia, según informó The Australian.
“Creo que ahora entiendo mejor por qué eso no se hizo -obviamente, con alivio-, pero en ese ámbito mis intuiciones simplemente estaban equivocadas”, añadió.

El jefe de Anthropic, Dario Amodei, también ha suavizado su postura, al predecir recientemente que, incluso si el 90% de los empleos se automatiza, el 10% restante quedará en manos de trabajadores humanos que serán enormemente más productivos.
Amodei es desde hace tiempo objeto de críticas por parte de otros actores del sector que lo consideran un fatalista de la IA, incluso mientras Anthropic se ha convertido en una empresa de gran éxito.
Huang afirmó el año pasado que prácticamente no está de acuerdo “con casi nada de lo que dice” Amodei.

Los planteos de los rivales Altman y Amodei llegan cuando se espera que sus empresas -OpenAI y Anthropic- salgan a bolsa con ofertas de alto perfil que requerirán un amplio respaldo de los inversores para tener éxito.
Pero las declaraciones apocalípticas del pasado se han vuelto ahora en contra del sector de la IA, mientras el público, especialmente en Estados Unidos, expresa un profundo descontento en las encuestas por la disrupción que las empresas tecnológicas y los líderes políticos pronostican a causa de la IA.
La gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook advirtió el miércoles que los efectos completos de la IA sobre el empleo podrían estar aún por venir.

“Podríamos estar acercándonos a la reorganización del trabajo más importante en generaciones”, afirmó en un discurso en la Universidad de Stanford. Añadió que las pérdidas de empleo relacionadas con la IA podrían venir antes de cualquier ganancia, incluso si la perspectiva general a largo plazo sigue siendo positiva.
La mayoría de las instituciones económicas, la más reciente de ellas el Banco Central Europeo, afirman que la inteligencia artificial ha tenido hasta ahora efectos menores sobre el empleo.
*Con información de AFP.
