Un fenómeno climático está generando señales que podrían tener repercusiones en distintas regiones del mundo. Ante este panorama, la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) siguen de cerca la evolución de El Niño, que podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados desde 1950.

Los satélites captaron unas imágenes que muestran las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial registrando temperaturas de hasta 1,7 °C por encima del promedio histórico, mientras que el nivel del mar presenta aumentos de hasta 40 centímetros. Estos cambios podrían anticipar un evento climático de gran magnitud, capaz de alterar las lluvias, los vientos y las temperaturas en diferentes regiones del mundo.
De acuerdo con las estimaciones de la NOAA, existe un 83% de probabilidad de que el fenómeno se esté desarrollando actualmente. Las señales detectadas en el océano mantienen en alerta a los científicos y generan preocupación en países como Colombia, donde El Niño puede provocar periodos de sequía, reducir la disponibilidad de agua y afectar la generación de energía hidroeléctrica.
Satélites de la NASA detectaron una anomalía térmica en el océano Pacífico que podría desatar un "súper" fenómeno de El Niño. Las aguas están más calientes, el nivel del mar subió hasta 40 cm y los vientos alisios se debilitan. ¿Qué significa esto? Nos preparamos para un escenario de lluvias extremas y sequías muy graves en todo el mundo. Mirá todos los detalles del informe y contanos: ¿cómo viene el clima en tu ciudad? #CiudadanoNews #ElNiño #CambioClimatico #NASA #ClimaExtremo #Noticias #MedioAmbiente
— Ciudadano News (@Ciudadano_News) October 19, 2026
Un fenómeno que viene desde inicios de 2026
En enero de 2026, los satélites Sentinel-6 detectaron cerca de Micronesia, en el Pacífico occidental, una masa de agua cálida asociada con las llamadas ondas Kelvin. Estos pulsos submarinos transportan calor a lo largo de miles de kilómetros y se desplazan de oeste a este, por lo que su avance puede alterar las condiciones del océano y aportar señales tempranas sobre el desarrollo del fenómeno de El Niño.
“Las ondas Kelvin son como el latido del corazón de El Niño. Y nuestros satélites de medición del nivel del mar nos permiten observar el océano y seguir cada latido”, señaló Josh Willis, científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.
🌎🌊 LA NASA SIGUE LAS SEÑALES DE UN POSIBLE SÚPER EL NIÑO EN EL PACÍFICO 🛰️ Los satélites detectaron cambios en la temperatura y el nivel del océano Pacífico que podrían anticipar un episodio intenso de El Niño. En octubre, la NOAA estimó en un 83% la probabilidad de que el fenómeno estuviera en curso, aunque su evolución todavía requiere seguimiento. 🌡️ Entre las señales observadas figuran aguas superficiales más cálidas de lo habitual y ondas Kelvin que transportan calor hacia el Pacífico oriental. Estos cambios pueden modificar los vientos, la circulación atmosférica y los patrones de precipitaciones en distintas regiones del planeta. 🌧️ El fenómeno podría provocar lluvias intensas, inundaciones o sequías, según la zona afectada. En Argentina, sus posibles efectos sobre las precipitaciones y los niveles de los ríos generan especial atención, aunque el impacto dependerá de cómo evolucione el evento. 🔬 Además de medir la temperatura y la altura del mar, los científicos estudian cambios en el color del agua relacionados con el fitoplancton. La información satelital permite seguir el fenómeno y mejorar la comprensión de sus posibles consecuencias climáticas.
— Boing 97.3 (@radioboing) October 19, 2026
El desplazamiento de estas aguas cálidas también influye en la atmósfera, ya que eleva la temperatura del aire sobre el océano y puede debilitar los vientos alisios, que habitualmente soplan desde América hacia Asia. Este cambio favorece la acumulación de calor en el Pacífico oriental y puede contribuir al fortalecimiento de El Niño, un proceso que los científicos siguen mediante observaciones satelitales para comprender su evolución.
