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Señal de radio espacial que la NASA tardó meses en descifrar: historia real de los mensajes de datos corruptos de la sonda Voyager 1

La NASA logró interpretar una señal clave enviada por la Voyager 1 tras meses de incertidumbre.

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30 de mayo de 2026 a las 7:53 a. m.
La Voyager 1 sorprendió con una transmisión distinta desde el espacio interestelar.
La Voyager 1 sorprendió con una transmisión distinta desde el espacio interestelar. Foto: Getty Images / NASA

Tras meses de incertidumbre, los ingenieros de la misión Voyager han logrado un avance significativo para salvar a la sonda más lejana de la humanidad. Sucedido desde finales de 2023 y durante los primeros meses de 2024, la nave enviaba señales constantes, pero estas no traían información que los científicos pudieran usar, dejando a la misión en un extraño silencio informativo.

Con un mensaje de oro de la humanidad para extraterrestres: la Voyager 1 alcanzará la distancia de un día luz de la Tierra

El “empaquetador” de datos se avería

El problema principal se localizó en un componente vital llamado Subsistema de Datos de Vuelo (FDS). Para entenderlo de forma sencilla, este sistema actúa como un “empaquetador”: toma toda la información científica sobre el espacio y los datos sobre el estado de la nave, los organiza en un paquete y los prepara para que la antena los envíe a la Tierra.

Voyager 1 NASA
La falla se originó en el sistema encargado de organizar y enviar los datos de la Voyager 1 hacia la Tierra. Foto: NASA

Desde noviembre de 2023, este sistema dejó de funcionar correctamente, enviando señales de radio sin contenido útil, lo que dificultaba saber qué estaba pasando realmente dentro de la sonda.

Un “empujón” a ciegas en la oscuridad del espacio

Después de intentar diversas soluciones durante meses, el equipo de la NASA decidió probar una estrategia diferente el pasado comenzando marzo de 2024. Enviaron un comando especial que llamaron cariñosamente “empujón”.

El objetivo de esta orden no era arreglar la nave de inmediato, sino obligar al sistema FDS a probar diferentes rutas en su software. Los ingenieros esperaban que, al cambiar su rutina habitual, el sistema revelara dónde se encontraba el fallo que corrompía los datos.

El desafío de la gran distancia

Reparar una computadora a tal distancia no es algo instantáneo. La Voyager 1 se encuentra a más de 24.000 millones de kilómetros de nuestro planeta. A esa distancia colosal, las señales de radio (que viajan a la velocidad de la luz) tardan muchísimo tiempo en llegar.

Para que un mensaje vaya de la Tierra a la nave y la respuesta vuelva, el equipo tuvo que esperar pacientemente unas 22,5 horas. Debido a este retraso cósmico, no fue hasta el 3 de marzo cuando los ingenieros finalmente recibieron noticias de si su plan había funcionado.

Una confesión digital desde el vacío

La sorpresa para el equipo fue mayúscula cuando, ese 3 de marzo, detectaron una señal distinta a la que habían estado recibiendo durante los meses anteriores. Aunque el formato era inusual, un experto de la Red del Espacio Profundo logró descifrar el mensaje.

Lo que la Voyager 1 había enviado era una lectura completa de su memoria. Esto es, básicamente, una copia de todo lo que el sistema FDS tiene guardado en su “cerebro” digital, incluyendo su código de funcionamiento y los datos científicos acumulados. Tener este documento es como tener el plano detallado de un motor averiado; ahora los ingenieros pueden ver exactamente qué piezas del código están fallando.

¿Dónde se encuentra actualmente la Voyager 1?

De acuerdo con las imágenes de la NASA, la sonda Voyager 1 se encuentra actualmente en el espacio interestelar, habiendo dejado atrás las órbitas de los planetas exteriores como Júpiter, Saturno y Neptuno.

Las señales de la Voyager 1 tardan cerca de 23 horas en llegar a la Tierra debido a su enorme distancia.
La histórica sonda se aleja del planeta a una velocidad superior a los 111.000 kilómetros por hora. Foto: NASA/JPL-Caltech

En este momento, se localiza en vivo a una distancia exacta de 25.420 millones de kilómetros de la Tierra (25,42 billion km), alejándose a una velocidad de 111.800 kilómetros por hora (111,8 thousand km/hr), lo que genera un retraso en las comunicaciones de 23 horas para que su señal llegue a nuestro planeta.