Con la llegada de la celebración de Año Nuevo, muchas familias se preparan para descansar, viajar o disfrutar de unos días lejos de casa. Sin embargo, un aspecto que suele pasarse por alto es el consumo de energía mientras el hogar permanece vacío, ya que varios aparatos pueden seguir funcionando al mismo tiempo, incrementando la factura mensual y convirtiéndose en una carga económica para las personas.

De acuerdo con la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de España, mantener conectados ciertos aparatos eléctricos puede significar un aumento innecesario en la factura de electricidad, incluso cuando no se están utilizando. Por ello, desconectar algunos dispositivos antes de viajar, especialmente por vacaciones, se convierte en una medida clave para cuidar el bolsillo y, de paso, contribuir al ahorro energético.

En ese contexto, el modo stand-by de numerosos electrodomésticos podría representar un consumo invisible que muchas personas no perciben. De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía (IEA), el gasto económico generado bajo esta función en todo el mundo podría alcanzar los 60.000 millones de euros actualmente. Además, el aumento constante de equipos en los hogares podría hacer que, en los próximos años, este consumo represente cerca del 4% de las emisiones globales de CO₂ vinculadas al uso doméstico de electricidad.

¿Cuáles son los electrodomésticos que debería desconectar?
Uno de los electrodoméstico que debería desenchufar es el refrigerador o nevera, la cual requiere una planificación previa según la duración de la ausencia del hogar. La OCU señala que vaciar, limpiar y desconectar el aparato puede generar un ahorro mensual de entre 3,5 y 7 euros, dependiendo del tamaño y modelo. Tras la limpieza, recomiendan dejar la puerta abierta para evitar malos olores y la formación de moho.
Otro aparato que debería considerarse es el horno microondas. Más allá del impacto en la factura eléctrica, la seguridad es un motivo importante para desconectar el microondas cuando no se usa. Aunque los modelos modernos cuentan con sistemas de protección, los riesgos de cortocircuitos o fallos eléctricos siguen presentes, sobre todo en equipos antiguos o en mal estado.

Desenchufar el aparato cuando no se va a utilizar, especialmente antes de ausentarse del hogar por varias horas o días, reduce la probabilidad de incidentes. A esto se suma el consumo en reposo: mantener el aparato enchufado de forma continua puede aumentar la demanda eléctrica entre 13 y 14 kWh adicionales al mes, incluso sin usarlo, según el blog de Repsol.

Por su parte, la OCU destaca que es fundamental desconectar pequeños electrodomésticos como cafeteras, tostadoras, robots de cocina, así como cargadores de celulares, tablets o aspiradoras. Aunque cada dispositivo consume poca energía por sí solo, el uso acumulado durante una ausencia prolongada puede reflejarse en la factura eléctrica y, además, mantenerlos desenchufados disminuye el riesgo de cortocircuitos o sobrecalentamientos que podrían pasar desapercibidos.
La desconexión de estos aparatos debería combinarse con el cierre de las llaves de paso del agua y del gas, una medida prioritaria para evitar fugas o accidentes mientras la vivienda permanece vacía durante las vacaciones.
