En los últimos años se ha evidenciado un aumento en las denuncias por estafas telefónicas, una situación que pone en jaque la seguridad financiera de los usuarios. Estos engaños ya no responden a métodos simples o fácilmente identificables; por el contrario, se apoyan en herramientas tecnológicas cada vez más sofisticadas, lo que les permite parecer legítimos y dificulta su detección oportuna.
En ese contexto, las llamadas en las que falsos asesores bancarios, funcionarios o supuestos expertos alertan sobre un riesgo inminente para el dinero del usuario se han posicionado como una de las modalidades más comunes en América Latina.

Los delincuentes recurren a estrategias basadas en el miedo y la presión para obtener información confidencial o forzar transferencias inmediatas, una práctica que, de acuerdo con la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC), se ha multiplicado de forma alarmante en los últimos años.
Sin embargo, frente a este tipo de fraude, conocido como vishing (phishing por voz), es fundamental que quien recibe la llamada formule dos preguntas clave, ya que estas permiten romper la narrativa del estafador y retomar el control de la situación.

Preguntas que debería hacer durante una llamada para evitar ser víctima de los delincuentes
Cuando una persona recibe una llamada de este tipo, lo primero que debe hacer es pedir de forma clara que se identifique la empresa, banco o institución desde la cual supuestamente se comunican, con la siguiente pregunta: ¿de qué empresa, banco o institución dice comunicarse?
Aunque el interlocutor pueda mencionar información personal o financiera aparentemente precisa, esto no es una prueba de legitimidad, ya que los estafadores suelen obtener estos datos a través de bases de información ilegales para generar confianza y reforzar el engaño.

La segunda forma de verificar la veracidad de la llamada es confirmando si realmente existe una relación con la entidad que afirma llamar, con la siguiente pregunta: ¿existe una cuenta o relación con la entidad que dice llamar?
Antes de tomar cualquier decisión, las autoridades recomiendan comunicarse por cuenta propia con el banco o la empresa utilizando canales oficiales, como la aplicación móvil, la página web o los números que figuran en documentos oficiales.
Nunca se deben usar los contactos proporcionados durante la llamada ni confiar en resultados patrocinados en buscadores, pues solo el acceso directo a fuentes verificadas permite confirmar si hay un problema real con la cuenta.

¿Cómo evitar caer en este tipo de estafas?
El primer paso para evitar ser víctimas de los delincuentes cibernéticos por medio de este tipo de tácticas es evitar responder esas llamadas, en especial si se logra visualizar un indicativo de un país diferente a Colombia, pues, normalmente, las estafas de este tipo son realizadas desde otros continentes, con el fin de que las investigaciones al respecto se tornen más complicadas.
Otra solución es bloquear las llamadas y mensajes de los números de los que sospeche que pueden tratarse de una estafa y, por ningún motivo, devolver a la llamada a números desconocidos.
