Debido a que las estafas son cada vez más avanzadas y sofisticadas, expertos en ciberseguridad de distintos países han visto la necesidad de emitir alertas constantes para que los usuarios puedan protegerse no solo a sí mismos, sino también a quienes los rodean. Esto se debe a que los delincuentes aprovechan cualquier oportunidad para engañar.

Existen múltiples formas en las que operan estos criminales, y una de las más recientes está relacionada con la descarga de aplicaciones. Este riesgo ha cobrado fuerza, y muchas personas aún no son conscientes del peligro al que se exponen cuando no aplican filtros al momento de instalar una nueva app.
La alerta más reciente fue emitida por el FBI, que advierte sobre los riesgos de seguridad de datos asociados con el uso de aplicaciones móviles desarrolladas en el extranjero. Aunque el mensaje está enfocado en Estados Unidos, estas preocupaciones tienen un alcance global.
Según la entidad, a comienzos de 2026 muchas de las aplicaciones más descargadas y con mayores ingresos en ese país eran desarrolladas y mantenidas por empresas extranjeras, especialmente aquellas con sede en China.
En este contexto, se advierte sobre los riesgos para la seguridad y la privacidad. Al aceptar permisos, algunas aplicaciones pueden recopilar datos personales de forma continua, incluso cuando no están en uso, incluyendo información del dispositivo y de los contactos del usuario.

Asimismo, se señala que algunas plataformas almacenan estos datos en servidores —en ciertos casos ubicados en China— o exigen el consentimiento para compartir información como condición para su uso. También se destaca que los permisos otorgados pueden permitir el acceso a grandes cantidades de datos, incluso de personas que no utilizan la aplicación.
Por otro lado, se advierte sobre el riesgo de malware, especialmente al descargar aplicaciones desde fuentes no oficiales. Estas pueden incluir código malicioso capaz de robar información o incluso tomar el control del dispositivo. En este sentido, las tiendas oficiales ofrecen mayor seguridad, dado que analizan las aplicaciones antes de su publicación.
No obstante, los riesgos de seguridad de datos no se limitan a las aplicaciones móviles ni a aquellas desarrolladas en el extranjero. Por ello, mantener una buena higiene cibernética es fundamental para proteger la identidad digital.
El FBI recomienda adoptar medidas como desactivar el intercambio innecesario de datos, descargar únicamente aplicaciones desde tiendas oficiales, cambiar las contraseñas con frecuencia, mantener el software actualizado y revisar los términos de servicio antes de instalar cualquier aplicación.

Finalmente, si una persona sospecha que su información ha sido comprometida por una aplicación móvil, es importante reportarlo ante las autoridades competentes de su país.
Para ello, se recomienda proporcionar la mayor cantidad de información posible, como el tipo de dispositivo y sistema operativo, el nombre de la aplicación y su desarrollador, el lugar y la fecha de descarga, los permisos otorgados, la información afectada, cualquier actividad sospechosa, posibles alertas de seguridad y eventuales pérdidas económicas o casos de robo de identidad.
