Seguramente usted tiene en su cocina un sartén al que le tiene especial cariño. Lo usa con frecuencia porque le resulta práctico y cocina muy bien, pero si lo observa con detenimiento, notará que tiene algunos rayones. Aunque muchas personas consideran que esas marcas son insignificantes, la realidad es que pueden ser una señal de que el utensilio ya no está en las mejores condiciones.

Los rayones suelen aparecer por el uso de utensilios metálicos. Cucharas, espátulas o tenedores de acero pueden ejercer suficiente presión sobre la superficie para desgastar o romper el recubrimiento antiadherente, especialmente cuando se utilizan de forma constante.
Otra causa muy común es guardar las sartenes apiladas sin ningún tipo de protección entre ellas. El roce continuo provoca pequeñas marcas que, con el paso del tiempo, terminan convirtiéndose en rayones visibles.
El lavado también influye en el deterioro, dado que el uso de esponjas abrasivas, fibras metálicas o productos de limpieza demasiado fuertes puede acelerar el desgaste del revestimiento.

Con el paso del tiempo, todas estas prácticas reducen la vida útil del recubrimiento de teflón. Aunque el utensilio todavía pueda parecer funcional, un revestimiento deteriorado podría liberar partículas y otros compuestos que no son recomendables para la salud.
Según información recopilada por Okdiario, en 2020 la Unión Europea prohibió el uso del PFOA, una sustancia utilizada durante años en la fabricación del teflón debido a los riesgos que representaba para la salud.
Diversos estudios la han relacionado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer, alteraciones hormonales, daños hepáticos y otros problemas de salud. No obstante, algunos especialistas advierten que los compuestos empleados para reemplazarla aún generan interrogantes y continúan siendo objeto de investigación para determinar su impacto a largo plazo.

Por esta razón, los expertos recomiendan prestar atención al estado de las sartenes antiadherentes. Si el revestimiento está rayado, agrietado o comienza a desprenderse, es aconsejable reemplazar el utensilio.
Además, cuando estas sartenes se sobrecalientan, pueden liberar vapores que provocan síntomas similares a los de una gripe pasajera y, si presentan un desgaste importante, también pueden desprender microplásticos y partículas del recubrimiento que terminan mezclándose con los alimentos.
