El científico Robert De Rose en Melbourne, Australia, emprenderá un proceso legal contra el gigante tecnológico Apple tras sufrir quemaduras de segundo grado al explotar su teléfono en el bolsillo.
De acuerdo con Robert De Rose, decidió poner una demanda contra Apple luego de que su iPhone X, de menos de un año de uso, se estallara en su bolsillo y no recibir una respuesta a la queja que le presentó a la compañía.

El hombre, padre de dos hijos, aseguró que se encontraba en su oficina cuando sintió un calor intenso en su pierna, seguido de un leve estallido. El calor se convirtió en un sonido burbujeante y un dolor intenso.
Decidió sacar rápidamente el teléfono de su bolsillo y vio que le salía humo negro y estaba completamente destruido.
En su pierna le quedaron quemaduras de segundo grado en el muslo, tenía cenizas por todas partes y su piel se había pelado.
El hecho ocurrió en 2019, pero ahora De Rose decidió ponerle una denuncia penal a la compañía luego de no recibir respuesta a su denuncia.

Según el científico, una vez ocurrió el hecho se comunicó directamente con Apple para informar la situación. Sin embargo, no recibió ninguna respuesta por lo que quiso buscar una compensación y advertir a los millones de personas que poseen este dispositivo sobre los posibles peligros a los que están expuestos.
La firma Cabone Lawyers será la encargada de representar a De Rose. Es el mismo bufete que representa a un segundo hombre también en Melbourne quien aseguró que se quemó la muñeca cuando su Apple Watch se sobrecalentara.
La segunda ‘víctima’ contó que le ocurrió algo muy parecido a lo de De Rose, sintió que el dispositivo se calentaba seguido de un sonido burbujeante y luego la quemadura en su mano.

Las dos demandas fueron presentadas ante el Tribunal del Condado y Apple tendrá que preparar su defensa.
Un portavoz de Apple dijo que la compañía se toma muy en serio la seguridad del cliente y confirmó que las dos quejas están siendo investigadas.
Riesgos con el teléfono
Aunque las explosiones instantáneas con los teléfonos no suelen ser comunes, hay otro tipo de accidentes que ocurren con estos aparatos y con los que hay que ser cuidadosos, como el uso de un cable defectuoso.
Usar un cable defectuoso para cargar el teléfono puede parecer inofensivo, pero a veces puede tener consecuencias inesperadas (e incluso trágicas).

Sin embargo, hay mucha confusión acerca de hasta qué punto un cable dañado puede estropear el celular o poner en peligro a su dueño. Lo mismo ocurre con los cargadores falsificados.
La consecuencia más grave de cargar un celular con un cable roto es que podrías electrocutarte.
De hecho, varias personas fallecieron en los últimos años por ese motivo.
A veces ni siquiera hace falta que el cargador esté dañado. Basta con que no sea auténtico.

“Los cargadores de teléfonos falsificados pueden ser mortales”, explica Electrical Safety First, un organismo que trabaja por concienciar sobre la seguridad eléctrica con base en Londres, Reino Unido.
“Probamos una serie de cargadores falsos y descubrimos que el 98 % de ellos pueden causar una descarga eléctrica letal”, se lee en su página web.
Otro de los riesgos es que pueden provocar un incendio.
Los cables falsos o defectuosos “pueden hacer que los dispositivos se sobrecalienten e incluso exploten, destrozando tu teléfono y, posiblemente, causándote daños serios”, se lee en el sitio web de Electrical Safety First.
“Los componentes de mala calidad que suelen usar pueden llevar a la electrocución, dejando ‘frito’ el interior de tu teléfono... y también a ti”.
Según un informe que elaboró la Fundación Mapfre sobre los siniestros de incendio causados en viviendas, cerca del 25 % se deben a descargas eléctricas, y son cada vez más las causadas por los cargadores de móviles.
