El pasado 20 de enero, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) informó sobre la presencia de una tormenta geomagnética considerada de alta intensidad en el país. El evento fue catalogado como nivel G4, una clasificación severa que fue detectada gracias al monitoreo permanente del Observatorio Geomagnético Nacional Isla Santuario de Fúquene. Se trata de la alerta más significativa emitida por la entidad en Colombia.

El seguimiento técnico del fenómeno inició desde la 1:00 de la tarde del lunes, 19 de enero, cuando registraron cambios notables en el campo magnético terrestre. Estas perturbaciones se producen por una fuerte actividad solar que interactúa con la magnetosfera, la barrera natural que protege al planeta del impacto directo de la radiación proveniente del Sol.
Durante el avance de la tormenta geomagnética, los sistemas de observación han detectado fluctuaciones que se sitúan entre los 100 y 200 nanoteslas. Este rango resulta determinante para la comunidad científica, ya que confirma que el fenómeno alcanza un nivel severo de acuerdo con los parámetros internacionales utilizados en la meteorología espacial.

Los valores registrados evidencian la importancia de sostener una vigilancia permanente sobre los sistemas tecnológicos del país. Un seguimiento oportuno permite anticipar posibles afectaciones y reducir riesgos en infraestructuras sensibles que dependen del correcto funcionamiento de campos magnéticos y señales electromagnéticas.
Además, los reportes emitidos por el IGAC cuentan con respaldo internacional, al ser contrastados y validados por entidades como el Servicio Geológico Británico y el Real Instituto Meteorológico de Bélgica. A nivel nacional, universidades como la Nacional de Colombia y la Distrital Francisco José de Caldas han participado en el estudio de la información, junto con plataformas globales especializadas como Space Weather Live.

Desde 2023, el Instituto ha reforzado su capacidad tecnológica, logrando recopilar información con una precisión de hasta un segundo. Esta mejora resulta clave para sectores estratégicos como la aviación, la navegación y las telecomunicaciones, que requieren datos confiables para actuar frente a eventos solares, consolidando además al IGAC como la entidad de referencia en el país desde su labor continua iniciada en 1955.

Por su parte, el Centro de Predicción del Clima Espacial del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (SWPC) señaló que se trata de “la mayor tormenta de radiación solar ocurrida en más de 20 años”. Como referencia histórica, el organismo comparó su magnitud con la registrada en octubre de 2003, considerada hasta ahora uno de los eventos solares más relevantes de los últimos años.










