Este domingo, 11 de enero, marca la última oportunidad para disfrutar de las Cuadrántidas, una de las lluvias de meteoros más intensas del año. Aunque su mayor actividad ocurrió hace unos días, el espectáculo aún podría apreciarse, pese a que la Luna Llena limitará la visibilidad de muchos meteoros en el cielo colombiano.
Un espectáculo breve pero intenso
Las Cuadrántidas se destacan por su velocidad y la intensidad con la que cruzan el firmamento, con la capacidad de generar más de 100 meteoros por hora en condiciones ideales.
Este año, según Star Walk, la Luna Llena cubrirá gran parte del brillo de las estrellas fugaces, por lo que solo será posible observar aproximadamente 10 meteoros por hora. Su punto de origen, o radiante, se encuentra en la constelación de Boyero, cercana al famoso asterismo del Carro en la Osa Mayor, lo que facilita su localización en el hemisferio norte.
“Desde el Hemisferio Sur, solo pueden verse unos pocos meteoros, porque el radiante permanece bajo o por debajo del horizonte”, señalo el portal Star Walk.

Desde el hemisferio sur, en cambio, la mayoría de estos meteoros quedará oculta bajo el horizonte, limitando la experiencia para los observadores colombianos, pero aún así algunos destellos podrían alcanzar la mirada del cielo nocturno, en donde las 3:00 a.m. y las 6:00 a.m. son las horas relacionadas por astrónomos para aprovechar la observación.

El origen del nombre Cuadrántidas
A diferencia de otras lluvias de estrellas, que toman su nombre de la constelación donde se encuentra el radiante, las Cuadrántidas poseen un origen histórico particular. Su denominación proviene de la antigua constelación Quadrans Muralis, creada en 1795 por el astrónomo francés Jérôme Lalande.

Aunque hoy esta constelación ya no se usa, su legado permanece en el nombre de este fenómeno que cada enero ilumina el cielo con rápidas y brillantes bolas de fuego, ofreciendo un espectáculo único, aunque fugaz, para quienes buscan la magia de las estrellas.










